Una crema de urea, utilizada por dermatólogos y elaborada con esta molécula, se aplica en pieles secas o con descamación para hidratar profundamente, exfoliar suavemente y reforzar la función barrera en zonas como talones, codos o rodillas.

¿Qué es y cómo funciona la urea en la piel?

La urea es un compuesto que forma parte del factor natural de hidratación en la epidermis, lo que le permite atraer y retener agua en la capa externa de la piel.

En concentraciones bajas (por ejemplo del 5 % al 10 %) actúa principalmente como humectante; en concentraciones más altas (por ejemplo superiores al 10 %) exhibe acción queratolítica, lo que significa que ayuda a eliminar células muertas o capas endurecidas de la piel.

Según información de laboratorios, la urea también tiene capacidad para fortalecer la barrera cutánea, lo que mejora la resistencia de la piel ante agentes externos e irritaciones.

Usos y aplicación de la crema con urea

Las cremas que contienen urea están indicadas para pieles con sequedad, descamación, zonas ásperas o incluso condiciones como hiperqueratosis o piel engrosada.

Por ejemplo, una formulación al 15 % de urea se indica para “piel seca, moderadamente engrosada y con picor”.

Para su aplicación se recomienda:

  • aplicar sobre la piel limpia y seca;
  • usar la cantidad necesaria y dar un ligero masaje hasta absorción;
  • en casos de sequedad intensa, aplicar 1 o 2 veces al día.

Beneficios clave documentados

Hidratación profunda

La urea, al ser higroscópica, actúa como humectante: atrae agua del entorno y retiene la humedad en la piel, lo cual contribuye a evitar la sensación de tirantez o sequedad.

Exfoliación y renovación cutánea

Cuando se encuentra en concentraciones adecuadas, la urea actúa como queratolítico, ayudando a eliminar células muertas de la capa externa de la piel (estrato córneo) y a suavizar zonas rugosas.

Fortalecimiento de la barrera cutánea

Mediante su acción, la urea también favorece la función de la barrera de la piel, reduciendo la pérdida de agua transepidérmica y protegiendo frente a agresores ambientales.

Alivio de zonas difíciles

Se ha demostrado su eficacia en zonas como talones, codos, rodillas; incluso en pieles con descamación o engrosamiento.

Precauciones y recomendaciones de uso

Aunque los beneficios están bien documentados, es importante tener en cuenta ciertos aspectos:

  • No aplicar sobre piel con fisuras abiertas, heridas o recién nacida la piel sin supervisión médica.
  • Elegir la concentración adecuada: por ejemplo, para piel muy seca o engrosada se pueden requerir fórmulas con urea al 10 % o más.
  • Consultar al dermatólogo en caso de condiciones como dermatitis, psoriasis o uso de otros tratamientos tópicos antes de incorporar una crema con urea.

Contexto y relevancia actual

En el contexto global, el cuidado de la piel seca o con textura irregular es una preocupación creciente debido a factores como cambios climáticos, envejecimiento cutáneo o exposición ambiental. Dentro de este panorama, la crema de urea emerge como una opción respaldada por investigaciones y formulaciones dermatológicas. Publicaciones especializadas la reconocen entre los ingredientes clave para pieles secas, ásperas o con rugosidad, destacando la versatilidad de su concentración y su adaptación a distintos tipos de piel.