La obesidad en adultos mayores de 60 años representa un desafío sanitario creciente y, frente a ello, especialistas en cirugía bariátrica destacan al SASI Bypass como una alternativa quirúrgica que busca reducir peso sin comprometer la nutrición, según explicó el cirujano bariátrico Jorge Vera.

La obesidad en edades avanzadas se asocia a una disminución de la movilidad, mayor riesgo cardiovascular y dificultad para controlar enfermedades crónicas como diabetes tipo 2 e hipertensión arterial. En este contexto, la cirugía bariátrica continúa siendo una opción terapéutica, aunque persisten preocupaciones relacionadas con la desnutrición, la anemia y la pérdida de masa muscular.

Jorge Vera, especialista en cirugía bariátrica y metabólica, señaló que los avances médicos han permitido el desarrollo de técnicas más seguras, fisiológicas y centradas en el estado nutricional del paciente. En ese grupo se ubica el SASI Bypass, procedimiento que, de acuerdo con el especialista, "no quita nutrientes, los administra mejor".

Según explicó, a diferencia de técnicas tradicionales que excluyen amplios segmentos del intestino, el SASI Bypass conserva el tránsito intestinal, incluyendo el duodeno, una zona clave para la absorción de hierro, calcio, proteínas y micronutrientes esenciales.

Cirugía que preserva la absorción intestinal

El mantenimiento del tránsito intestinal permite reducir el riesgo de anemia, déficit proteico y desnutrición, condiciones especialmente críticas en personas mayores. De acuerdo con Vera, esta característica convierte al SASI Bypass en una opción a considerar en pacientes adultos mayores que cumplen criterios médicos específicos.

El especialista explicó que la técnica busca "reprogramar" el funcionamiento intestinal, sin anularlo, favoreciendo una mejor tolerancia alimentaria y un equilibrio nutricional más estable en el tiempo.

En este contexto, la evaluación médica previa es determinante para establecer la viabilidad del procedimiento y minimizar riesgos asociados a la edad y a condiciones preexistentes.

Peso, músculo y funcionalidad

Uno de los principales desafíos de la cirugía bariátrica en adultos mayores es la sarcopenia, definida como la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular. Vera indicó que el objetivo terapéutico no se limita a la reducción de peso corporal, sino a la conservación de la fuerza, la movilidad y la autonomía funcional.

Para alcanzar estos objetivos, subrayó la importancia de un seguimiento nutricional estricto, con énfasis en proteínas de alto valor biológico, suplementación personalizada y controles médicos periódicos. Estos factores permiten sostener la masa muscular durante el proceso de pérdida de peso.

Impacto metabólico y control de la diabetes

El SASI Bypass también ha mostrado beneficios en el control metabólico, particularmente en pacientes con diabetes tipo 2. Según el especialista, el procedimiento puede contribuir a mejorar los niveles de glucosa, con menor riesgo de hipoglucemias y una mejor adherencia al plan alimentario posterior.

No obstante, el cirujano precisó que la cirugía no actúa de forma aislada. El éxito a largo plazo depende de una dieta progresiva, suplementación adecuada, controles médicos continuos y acompañamiento nutricional permanente.

Selección del paciente y proyección futura

La evaluación nutricional preoperatoria es un paso clave para identificar estados de fragilidad, desnutrición previa o factores de riesgo. "No todo paciente con obesidad está listo para cirugía; primero hay que nutrirlo", señaló Vera.

Las tendencias actuales en cirugía bariátrica apuntan a procedimientos menos agresivos, con nutrición personalizada y seguimiento prolongado. En ese escenario, el SASI Bypass se perfila como una técnica que busca equilibrar la pérdida de peso con la protección del estado nutricional en adultos mayores.