La canela , especia común en la gastronomía global, ha sido etiquetada como un “superalimento” por diversas publicaciones y tendencias en nutrición. Sin embargo, expertos en salud y alimentación advierten que, aunque posee propiedades beneficiosas, no existen suficientes evidencias científicas para clasificarla formalmente en esta categoría. Así lo indican estudios revisados por organismos de salud en Estados Unidos, Europa y América Latina , publicados hasta 2024 .

¿Qué es un superalimento y por qué se menciona a la canela?

El término superalimento no cuenta con una definición científica oficial. Sin embargo, generalmente se aplica a productos naturales con alta concentración de nutrientes, antioxidantes o compuestos bioactivos que pueden tener efectos positivos en la salud humana.

La canela , obtenida de la corteza interna del árbol Cinnamomum verum o Cinnamomum cassia, contiene compuestos como el cinamaldehído , los polifenoles y otros antioxidantes. Estudios han mostrado que su consumo moderado puede ayudar a regular el azúcar en sangre , mejorar la sensibilidad a la insulina y ofrecer efectos antiinflamatorios .

Sin embargo, nutricionistas y médicos aclaran que la mayoría de estas evidencias provienen de estudios en animales o de ensayos clínicos preliminares . Aún se requiere más investigación para confirmar sus beneficios a gran escala.

Lo que dice la ciencia sobre la canela

Un metaanálisis publicado en 2022 en la revista Clinical Nutrition encontró que el consumo diario de entre 1 y 6 gramos de canela podría reducir moderadamente los niveles de glucosa en personas con diabetes tipo 2. Sin embargo, los investigadores concluyeron que la calidad de los estudios era baja a moderada . Además, los efectos observados eran limitados .

Por otro lado, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) no ha aprobado ninguna alegación de salud para la canela como tratamiento o prevención de enfermedades. Del mismo modo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) la considera segura como aditivo alimentario. Sin embargo, no la clasifica como superalimento ni suplemento terapéutico .

Otro factor importante es la presencia de cumarina , un compuesto natural presente en la variedad Cassia, que en dosis elevadas puede ser tóxico para el hígado . Por eso, se recomienda no consumir grandes cantidades de canela diariamente. Esto es especialmente importante en forma de suplemento.

¿Es seguro consumir canela con frecuencia?

En términos generales, la canela es segura en dosis culinarias , como las que se usan para condimentar bebidas, postres o platos salados. No obstante, su uso excesivo o prolongado , especialmente en forma concentrada, puede representar riesgos para la salud.

Las guías alimentarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de entidades nacionales no incluyen la canela como un alimento esencial. Aunque reconocen su uso tradicional y su popularidad en dietas saludables. Además, especialistas en nutrición destacan que ningún alimento por sí solo puede sustituir una alimentación equilibrada . No puede actuar como solución única para prevenir enfermedades.

¿Entonces, la canela es un superalimento?

Desde el punto de vista científico y regulatorio , la canela no cumple actualmente con los criterios para ser considerada un superalimento . Si bien ofrece beneficios potenciales y es parte de muchas tradiciones culinarias y terapias naturales, no existe consenso en la comunidad científica para otorgarle esa categoría.

El uso del término “superalimento” responde más a fines comerciales y de mercadotecnia que a una validación académica. Aun así, la canela sigue siendo una especia valiosa y funcional dentro de un patrón alimentario saludable. Esto es especialmente cierto cuando se combina con otros alimentos ricos en nutrientes.

Conclusión: moderación, evidencia y contexto

La canela puede ofrecer beneficios metabólicos moderados , siempre que su consumo sea responsable y en el marco de una dieta variada . Aunque se encuentra en listas populares de superalimentos, su clasificación formal como tal no está respaldada por autoridades científicas .

Hasta que nuevas investigaciones confirmen su eficacia en humanos y en diferentes contextos clínicos, la recomendación sigue siendo la moderación . También el uso culinario tradicional y el asesoramiento profesional antes de usarla como suplemento.