La Policía de Ecuador , a través de su Dirección Nacional de Investigación Antidrogas , mantiene operativos permanentes en los aeropuertos del país con apoyo tecnológico y unidades especializadas para detectar envíos de sustancias catalogadas sujetas a fiscalización. Como parte de estas acciones, la institución ejecutó el operativo “Atenas” , en el aeropuerto Mariscal Sucre de Quito. En esta terminal aérea se logró incautar un cargamento de droga que tenía como destino final Europa.

Vuelo partía de Quito a Europa

El 19 de noviembre de 2025 , personal de la Unidad Nacional de Investigación de Puertos y Aeropuertos (UIPA) realizó procedimientos rutinarios de verificación en el área del túnel de equipajes. La operación contó con el apoyo de la Unidad Nacional Canina (CRAC) , cuyo entrenamiento es clave para la identificación de sustancias ilegales en aeropuertos de alta afluencia.

En ese contexto, el can detector PICO emitió una alerta ante una posible contaminación en una de las maletas. Estas formaban parte de un vuelo con la ruta Quito–Guayaquil–Ámsterdam . Ante la señal, los agentes aplicaron protocolos de inspección y trazabilidad para ubicar el equipaje sospechoso de acuerdo con el registro de carga.

Hallazgo de la sustancia ilícita

Tras identificar la maleta, los uniformados realizaron un análisis minucioso del contenido. Dentro encontraron prendas de vestir húmedas e impregnadas con una sustancia desconocida . Como parte del procedimiento, se aplicaron reactivos químicos especializados utilizados por la policía antidrogas. Estos arrojaron un resultado positivo para clorhidrato de cocaína .

El pesaje oficial determinó que el cargamento contenía 20 kilos – 162 gramos de droga. Esta es una cantidad significativa que evidencia el método de impregnación como una modalidad empleada por organizaciones dedicadas al tráfico internacional. Este tipo de técnicas busca ocultar la sustancia en textiles u objetos absorbentes para dificultar su detección durante los controles aeroportuarios.

De manera simultánea, los servidores policiales identificaron al propietario del equipaje. Se trató de Kotsalas N. , ciudadano de nacionalidad griega, quien fue aprehendido y puesto a órdenes de las autoridades competentes para el inicio del proceso legal correspondiente. La Policía Nacional no detalló más información personal del detenido, en cumplimiento de la normativa que regula la reserva de datos durante investigaciones en curso.

Decomiso en el aeropuerto de Quito

De acuerdo con el análisis de la Dirección Nacional Antidrogas, el cargamento incautado equivale a 201.620 dosis que habrían ingresado al mercado ilegal. En territorio ecuatoriano, este volumen tendría un valor aproximado de $45.868 dólares , mientras que su precio en el destino final, estimado para el mercado europeo, alcanzaría alrededor de $942.573 dólares americanos .

Estas cifras permiten dimensionar el alcance económico de la operación y la afectación directa a las estructuras delictivas que intentan movilizar cargamentos desde aeropuertos nacionales hacia centros de distribución en el extranjero.

Tecnología y unidades caninas en la detección

La Policía Nacional destacó que el resultado operativo responde al trabajo conjunto de unidades especializadas y al uso de herramientas avanzadas de inspección. La combinación de tecnología de escaneo , técnicas investigativas y el instinto de los canes detectores resulta fundamental para enfrentar las nuevas estrategias que emplean organizaciones criminales dedicadas al tráfico internacional de drogas.

El can PICO , parte del CRAC, es uno de los ejemplares entrenados para identificar sustancias ilícitas mediante su agudo sentido del olfato. Su participación fue decisiva para generar la alerta inicial que permitió activar la verificación del equipaje.

Estrategias contra el tráfico internacional

Las autoridades policiales indicaron que operativos como el ejecutado en Quito forman parte de un modelo de intervención integral en puertos y aeropuertos. El objetivo es contrarrestar rutas utilizadas por redes delictivas para movilizar cargamentos hacia Norteamérica y Europa, utilizando métodos cada vez más sofisticados de ocultamiento.

Además, la Policía Nacional reiteró que estos controles se mantienen de manera permanente y coordinada con otras unidades operativas del país, con el fin de fortalecer la seguridad aeroportuaria y reducir los riesgos asociados al tráfico de sustancias ilegales. (12)