El transatlántico alemán MV Wilhelm Gustloff fue torpedeado y hundido en menos de una hora por tres proyectiles del submarino soviético S-13. A bordo viajaban más de 10.000 personas, incluyendo civiles refugiados, militares, cadetes submarinistas y personal auxiliar; el ataque fue ejecutado por el capitán soviético Alexander Marinesko. Ocurrio en el mar Báltico, frente a la costa de Pomerania (actual Polonia), durante la ruta desde Gotenhafen (Gdynia) hacia Kiel.
En los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi enfrentaba una derrota inminente. El Ejército Rojo avanzaba desde el este, recuperando Polonia y cercando Prusia Oriental, donde más de un millón de alemanes —militares, funcionarios de ocupación y sus familias— buscaban escapar. Los puertos bálticos se convirtieron en la principal vía de huida, con más de mil embarcaciones movilizadas en la Operación Aníbal, dirigida por el almirante Karl Dönitz.
El MV Wilhelm Gustloff
El MV Wilhelm Gustloff, un buque de 208,5 metros de eslora y 25.000 toneladas, destacaba por su capacidad. Construido en 1936-1938 en los astilleros Blohm & Voss de Hamburgo como parte del programa nazi Kraft durch Freude ("Fuerza por la Alegría"), estaba diseñado para cruceros de placer para trabajadores afiliados al Partido Nacionalsocialista. Contaba con lujos como piscina interior climatizada, gimnasio, amplios comedores y camarotes uniformes (excepto uno reservado para Adolf Hitler).
Su viaje inaugural fue en abril de 1938 a Madeira.Con el estallido de la guerra en 1939, el Gustloff cambió de rol: repatriió a la Legión Cóndor desde España, sirvió como buque hospital en Danzig y Oslo, y luego como buque nodriza de submarinos y cuartel flotante. En 1943-1945, armado con cañones antiaéreos, perdió su carácter pacífico y se integró plenamente en operaciones militares.
Sobrecarga extrema
El 25 de enero de 1945, el buque llegó a Gotenhafen (Gdynia). El embarque fue desordenado: la lista oficial registró 7.956 personas al 29 de enero, pero miles más subieron sin control en los días siguientes, incluyendo mil cadetes submarinistas, 375 enfermeras de la Armada y civiles desesperados. Se drenó la piscina para improvisar un hospital. Testigos describieron temperaturas bajo cero, hipotermia y hacinamiento en cubiertas abiertas.
La capacidad original era de 1.900 pasajeros más 400 tripulantes, pero al zarpar el 30 de enero a mediodía llevaba entre 10.000 y 10.600 personas —muchas sin chalecos salvavidas funcionales ni botes suficientes—. Escoltado solo por dos torpederos (uno regresó por avería), navegaba despacio por minas y hielo.
El ataque soviético
A las 21:16, el submarino S-13, comandado por Alexander Marinesko, lanzó cuatro torpedos. Tres impactaron: en proa, popa y centro (uno alcanzó la zona de la antigua piscina). Explosiones, incendios y pánico se desataron. El buque se inclinó rápidamente y se hundió en 70 minutos (algunas fuentes indican menos de una hora).La mayoría de las muertes no fueron por impactos directos, sino por ahogamiento, hipotermia (agua entre −18 °C y −10 °C) y aplastamiento en escaleras y cubiertas durante la evacuación caótica.
Nueve embarcaciones alemanas rescataron sobrevivientes durante la noche: el torpedero T-36 salvó 564, el Löwe 472, y otros buques menores cifras menores. En total, se registraron 1.239 a 1.252 sobrevivientes (incluyendo algunos que murieron después). El saldo de fallecidos se estima en 9.343 según investigaciones de Heinz Schön (superviviente y archivero), o hasta 9.600 por simulaciones computarizadas posteriores.
Contexto histórico
La tragedia del Gustloff forma parte de la Operación Aníbal, que evacuó a cerca de dos millones de personas por mar —una escala superior a la de Dunkerque—. Otros buques sufrieron destinos similares: el General von Steuben (febrero 1945, 3.000-4.000 muertos) y el Goya (6.000-7.000). El hundimiento del Gustloff es reconocido como el desastre marítimo con mayor pérdida de vidas en un solo buque, superando al Titanic, Lusitania y otros.
Fuentes confiables como Britannica, Wikipedia (basada en archivos de Schön), el National WWII Museum y Guinness World Records confirman las cifras de alrededor de 9.000-9.400 muertos. El pecio yace a 44 metros de profundidad en el Báltico (coordenadas 55°04′22″N 17°25′17″E), dinamitado parcialmente por soviéticos postguerra, pero redescubierto en 1995. (27)