Una joven de 18 años recuperó su libertad este lunes tras permanecer retenida por más de diez horas en el sector de Nueva Prosperina , en el noroeste de Guayaquil. Los secuestradores exigían un rescate de USD 100.000 . La intervención policial, desarrollada por equipos especializados de la Unidad Antisecuestros y Extorsión (Unase) , permitió localizar a la víctima sin que la familia entregara el dinero solicitado por los captores.
El secuestro ocurrió durante la madrugada del 16 de noviembre , cuando ocho hombres irrumpieron en una vivienda de la zona y se llevaron a la joven por la fuerza. Durante su cautiverio, el grupo criminal mutiló uno de sus dedos , el cual enviaron a la familia como prueba para presionar el pago del rescate. Este delito ha aumentado en sectores de alta conflictividad criminal.
La familia presentó la denuncia de inmediato, lo que permitió activar el protocolo de respuesta de la Unase. Desde ese momento se realizaron labores de rastreo técnico de comunicaciones, revisión de cámaras de videovigilancia y levantamiento de información con moradores del sector, con el fin de acotar la ubicación del sitio de cautiverio.
Operativo en Nueva Prosperina
La joven fue localizada alrededor de las 11h00 del lunes, dentro de un inmueble identificado como punto de resguardo de estructuras delictivas locales. Según la Policía, el operativo se ejecutó sin enfrentamientos. Esto permitió poner a resguardo a la víctima con signos visibles de lesiones físicas, incluida la mutilación reportada.
En el lugar del operativo quedaron detenidos dos adultos y aislados dos adolescentes de 16 años , quienes presuntamente custodiaban a la víctima. Los aprehendidos tendrían relación directa con la banda Los Tiguerones , según las primeras investigaciones. Los menores quedaron bajo el sistema penal para adolescentes, mientras que los adultos serán procesados por secuestro extorsivo, delito sancionado con penas elevadas en el Código Orgánico Integral Penal (COIP).
Durante la intervención, los agentes incautaron teléfonos celulares utilizados para coordinar el secuestro y mantener comunicación con la familia de la víctima. Estos dispositivos se someterán a pericias para determinar rutas de llamadas, intercambio de mensajes y posibles vínculos con otros integrantes de la organización criminal.
Secuestro y dinámica delictiva en Guayaquil
Tras su liberación, la joven fue trasladada a un centro médico para la atención de emergencias y el tratamiento de la lesión en la mano. Equipos de salud confirmaron que, además de la mutilación, presentaba otras señales de violencia. También recibirá atención psicológica como parte del protocolo para víctimas de secuestro, recomendado por organismos de protección y normas nacionales de acompañamiento.
La Policía destacó que la vida de la joven no está en riesgo inmediato y que ya está con su familia, en Guayaquil. (12)