La Policía Nacional, a través de la Unidad Anti Secuestros y Extorsión (Unase), ejecutó un operativo en los cantones Portoviejo y Sucre tras identificar una red delictiva que extorsionaba a ciudadanos bajo amenazas. La intervención resultó en la detención de cuatro hombres y una mujer, de los cuales dos sospechosos cumplían sentencias previas en el Centro de Rehabilitación Social de Bahía de Caráquez. El operativo se llevó a cabo tras investigaciones que vincularon a los reos con colaboradores externos para amedrentar a víctimas y exigir pagos de hasta 5,000 dólares.

Estructura de la organización

El Coronel William Calle Silva, jefe de la Zona 4 de la Policía, detalló que las investigaciones permitieron desvelar el "modus operandi" de esta organización criminal. El grupo operaba de manera coordinada entre el exterior y el interior de los recintos penitenciarios.

Según el informe policial, dos hombres y una mujer se encargaban de realizar el trabajo de campo en las calles. Su función principal era el seguimiento a las víctimas, la toma de fotografías de viviendas, identificación de familiares y el monitoreo de locales comerciales para obtener información sensible.

Amenazas desde los centros carcelarios

Una vez obtenida la información visual y logística, los datos eran remitidos a los dos reos recluidos en la cárcel de Bahía de Caráquez. Estos individuos utilizaban la aplicación de mensajería WhatsApp para contactar a las víctimas, enviando las imágenes recolectadas y emitiendo mensajes intimidantes para forzar el pago de fuertes sumas de dinero.

Los delincuentes exigían cuotas que alcanzaban hasta 5.000 dólares para no atentar contra la integridad de los afectados. Por su parte, la mujer detenida en el operativo cumplía el rol de facilitadora financiera, prestando sus cuentas bancarias para recibir los depósitos producto de las extorsiones.

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Varios teléfonos celulares fueron decomisados durante el operativo. - Policía Nacional

Operativos en Portoviejo y Sucre

La intervención de la Unase se concentró en puntos estratégicos de los cantones Portoviejo y Sucre, logrando la captura inmediata de los sospechosos vinculados a las tareas de vigilancia y recepción de fondos. El Coronel Calle calificó la acción como un "gran golpe" de la institución armada para devolver la tranquilidad a la capital manabita.

Los dos reos implicados en esta nueva investigación ya contaban con antecedentes y condenas por delitos de extorsión, tráfico de drogas y tenencia de armas. Tras el operativo, los cinco involucrados fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales para la respectiva audiencia de formulación de cargos.

Extorsiones desde las cárceles son constantes

La problemática de las extorsiones planificadas desde los centros penitenciarios representa un desafío constante para la seguridad en el país. A pesar de los operativos de control y las requisas, el ingreso de tecnología de comunicación sigue siendo un factor crítico en la operatividad de las bandas delictivas.

Durante el año 2025, las inspecciones realizadas por la Policía y las Fuerzas Armadas en las prisiones de Manabí arrojaron el decomiso de una cantidad masiva de teléfonos celulares. Solo en un procedimiento efectuado en el centro penitenciario de El Rodeo, se incautaron el año pasado 53 dispositivos móviles utilizados para comunicación y coordinar actividades ilícitas fuera de las celdas.

Llamado a la denuncia ciudadana

La Policía ha enfatizado la importancia de la colaboración ciudadana para desmantelar estas estructuras.

"Hacemos un llamado a la ciudadanía para que se acerque a poner la denuncia contra estas personas, porque puede haber más afectados", manifestó el Coronel Calle Silva durante la rueda de prensa.

Las autoridades instan a las víctimas de las llamadas "vacunas" o extorsiones telefónicas a no realizar pagos sin antes contactar con los canales oficiales de denuncia, con el fin de permitir que la Unase realice el seguimiento técnico necesario para capturar a los responsables.