Luego de una ola de violencia que dejó decenas de víctimas desde marzo de 2025, la provincia Tsáchila cumple 15 días sin nuevos asesinatos múltiples . Algunos ciudadanos hablan de una “calma relativa”, mientras la ciudadanía permanece alerta ante el recuerdo reciente de crímenes que estremecieron a toda la región.
Un respiro tras meses de terror en Santo Domingo
La “aparente calma” en Santo Domingo llega después de una racha sangrienta que empezó a inicios de año. En marzo, hombres fuertemente armados irrumpieron en un prostíbulo, marcando el inicio de una serie de ataques que encendieron las alarmas de seguridad.
Poco después, en abril, tres hombres fueron asesinados dentro de una vivienda , en un hecho que reveló la presencia de grupos delictivos organizados. Los crímenes se volvieron constantes, con víctimas mortales casi cada semana. En junio, dos amigos fueron ejecutados por sicarios mientras pretendían comprar comida en el sector Sueño de Bolívar, un suceso que mostró la crueldad de las nuevas modalidades de ajuste de cuentas.
En julio, la violencia escaló con rapidez, dejando varias víctimas. El 10 de agosto , cuatro personas fueron acribilladas en plena vía pública, en la urbanización Los Rosales. Desde ese momento, Santo Domingo vivió un punto de quiebre.
Masacres, cuerpos enterrados y miedo colectivo
Tres días después de aquel ataque, cinco cuerpos fueron hallados desmembrados en el sector El Ébano. Solo cuatro días más tarde, una masacre en un billar dejó siete muertos en la zona rosa, incrementando el miedo en locales de diversión nocturna.
El 12 de septiembre , un nuevo tiroteo en un billar de la cooperativa Nuevo Amanecer dejó ocho fallecidos , el hecho más grave del año. En las semanas siguientes, sicariatos aislados se sumaron a la ola de violencia.
El 27 de septiembre , un ataque armado en una licorería dejó dos muertos y siete heridos. A inicios de octubre, los crímenes se mantuvieron: dos hombres fueron asesinados en el peaje, y tres personas murieron en San Pedro del Laurel mientras compartían entre amigos.
Ataques en billares y temor persistente
El 24 de octubre , un nuevo tiroteo en un billar de la avenida Abraham Calazacón dejó cinco víctimas mortales . Ese fue el último ataque masivo registrado. Desde entonces, Santo Domingo no ha reportado asesinatos múltiples.
Aunque la Policía Nacional atribuye la reducción a operativos focalizados y patrullajes permanentes , los ciudadanos aún viven con miedo. Muchos prefieren evitar salir de noche y los negocios de diversión nocturna registran una notoria baja de afluencia.
“Uno ya no sabe si salir a tomar algo o quedarse en casa. La ciudad cambió por completo”, relató un hombre que ha perdido amigos en al menos dos masacres en la ciudad.
Santo Domingo de los Tsáchilas registra 123 muertes violentas en lo que va del año , la mayoría vinculadas a enfrentamientos entre bandas delictivas, según afirmaciones de la Policía.
Pese al respiro, la ciudadanía mantiene la cautela. Los últimos quince días sin asesinatos en Santo Domingo se perciben como un alivio frágil, una pausa en medio de una ola de violencia (31).