Tres hombres fueron asesinados el domingo en Quevedo , cuando sicarios atacaron a un grupo de personas en Playa Grande y, dos horas después, mataron a un hombre en El Pital por motivos aún investigados.

Dos ataques casi simultáneos golpean a Quevedo

La violencia volvió a sentirse en Quevedo el domingo. A las 17:10, una balacera interrumpió un partido de fútbol en el complejo deportivo Pincay, en Playa Grande, parroquia Nicolás Infante Díaz. Hombres armados irrumpieron en motocicletas y dispararon repetidamente contra los asistentes.

En este primer ataque murieron Bolívar Jacinto Naranjo Chávez y Bryan Steven Loaiza Medina , de nacionalidad colombiana. Además, resultaron heridos C. T. y J. Z. , de 15 años. La Policía confirmó la presencia de nueve indicios balísticos calibre nueve milímetros en la escena.

Testigos indicaron que el ataque generó pánico. Las familias se dispersaron y los heridos fueron atendidos de inmediato. Los atacantes escaparon sin dejar rastro, aprovechando la confusión y la rápida movilidad de las motocicletas.

Relatos familiares desde la escena en Quevedo

La madre de una de las víctimas, explicó a los agentes que había llegado desde Salitre para visitar a su hijo. Estaba observando el partido cuando los atacantes comenzaron a disparar. Según su testimonio, no percibió ninguna discusión previa ni señales que anticiparan el ataque.

Dijo también que su hijo y su yerno estaban juntos en las gradas cuando las balas los alcanzaron. Allegados afirmaron desconocer cualquier amenaza reciente. La Policía no ha confirmado aún si los fallecidos tenían antecedentes o vínculos con grupos delictivos.

Mientras tanto, equipos policiales realizaron operativos en Playa Grande. Sin embargo, no encontraron a los responsables. La huida en moto dificultó la persecución y limitó la capacidad de reacción inmediata.

Segundo ataque mortal en El Pital agrava la jornada

A las 19:00, otro ataque armado se registró en el sector El Pital , vía a Valencia. En esta ocasión, la víctima fue Byron Trajano Taipe Chiliquinga , de 40 años. El hombre descansaba en una hamaca dentro de su casa cuando recibió varios disparos provenientes de una ventana.

Los agentes señalaron que los atacantes conocían el lugar y sabían la rutina de la víctima. La acción fue directa y silenciosa. Los familiares escucharon las detonaciones sin tener tiempo para reaccionar. Los sospechosos huyeron antes de que llegara la Policía.

Este segundo hecho profundizó la tensión en Quevedo , ya golpeado por la violencia en sectores urbanos y rurales durante las últimas semanas.

Investigación policial por posibles vínculos entre ataques en Quevedo

La Policía analiza si los dos ataques están relacionados. No descartan que sean parte de retaliaciones entre bandas criminales o conflictos interpersonales. Las autoridades explicaron que Quevedo enfrenta una disputa territorial entre organizaciones delictivas que operan en parroquias rurales y sectores urbanos.

Este tipo de ataques se ha repetido en la provincia de Los Ríos. Hasta el cierre de esta edición no se han reportado detenciones (31).