El Ministerio Público ha formulado cargos contra dos individuos, incluyendo a la hermana de la víctima, por su presunta participación en el asesinato de un hombre de 41 años. La decisión judicial, emitida en Quito el 14 de enero de 2024, resultó en la disposición de prisión preventiva para Nelson Marcelo V.R., y Katya Dolores J.V., esta última hermana del fallecido, tras la presentación de elementos de convicción que apuntan a su implicación en el crimen.

La Jueza a cargo del caso acogió el pedido de la Fiscalía, considerando la solidez de las pruebas recabadas durante las primeras horas de la investigación. Los indicios presentados fueron considerados suficientes para vincular a ambos procesados con el delito de asesinato, lo que llevó a la medida cautelar de privación de libertad mientras avanza el proceso.

El macabro plan y el hallazgo del cuerpo

Los hechos que se investigan ocurrieron la noche del 9 de enero de 2026. Al día siguiente, agentes de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) realizaron un macabro hallazgo: el cuerpo sin vida de un hombre de 41 años dentro de un vehículo, abandonado en la vía que conduce a Papallacta.

Según las pesquisas, la víctima había acudido a una finca familiar. La cita fue concertada por su hermana, Katya Dolores J.V., bajo el pretexto de retirar algunas pertenencias personales. Sin embargo, la investigación sugiere que esta invitación formaba parte de un plan orquestado para acabar con su vida.

Se presume que Katya Dolores J.V., había contactado previamente a Nelson Marcelo V.R., conocido con el alias de "Conejo", quien trabajaba en una vulcanizadora que ella frecuentaba. El acuerdo habría sido ejecutar el crimen contra su hermano a cambio de mil dólares. Esa fatídica noche, la víctima recibió múltiples disparos, los cuales le causaron la muerte de manera instantánea.

Desarrollo de la investigación y detenciones

Tras perpetrar el asesinato, ambos procesados habrían trasladado el cuerpo sin vida hasta el interior de un vehículo. Posteriormente, Nelson Marcelo V.R. abandonó el automóvil en el kilómetro 3.5 de la vía a Papallacta, intentando ocultar las evidencias del crimen.

Durante las primeras diligencias investigativas, los agentes policiales entrevistaron a Katya Dolores J.V. Su comportamiento levantó sospechas de inmediato, ya que mostró una actitud nerviosa y poco colaborativa, además de presentar inconsistencias significativas en su versión de los hechos. Estas contradicciones motivaron su aprehensión. Durante su traslado, Katya Dolores J.V., habría proporcionado detalles cruciales sobre la planificación del presunto crimen e implicó directamente a Nelson Marcelo V.R.

Con la información obtenida, las autoridades actuaron con celeridad. Horas más tarde, Nelson Marcelo V.R., fue localizado y aprehendido en el sector de Pifo, completando así la detención de los dos principales sospechosos en este caso de asesinato.

Pruebas contundentes presentadas por la Fiscalía

En la audiencia de calificación de flagrancia y formulación de cargos, el Fiscal de turno presentó una serie de elementos de convicción robustos para sustentar la acusación. Entre las pruebas destacadas se incluyeron las versiones de los agentes aprehensores, el acta de levantamiento del cadáver y el informe forense de autopsia médico-legal.

Adicionalmente, se presentaron el formulario único de cadena de custodia, el informe de inspección ocular técnica del lugar de los hechos, el informe de reconocimiento del sitio del suceso y el informe técnico pericial de reconocimiento de objetos y avalúo referencial. Todos estos documentos y testimonios fueron clave para que la Jueza dictaminara la prisión preventiva para los dos imputados.

La instrucción fiscal, fase en la que se recopilarán más pruebas y se profundizará en la investigación, tendrá un plazo de 30 días.

Marco legal del caso

Este caso se procesa bajo el amparo del artículo 140, inciso primero, numeral 1, del Código Orgánico Integral Penal (COIP). Dicha normativa sanciona el delito de asesinato con una pena privativa de libertad que oscila entre los 26 y 30 años. La gravedad de la pena se fundamenta en la relación de parentesco entre la persona infractora y la víctima, ya que el artículo aplica cuando se da muerte a un ascendiente, descendiente, cónyuge, conviviente, hermana o hermano, como es el caso de Katya Dolores J.V., y su hermano. (22)