La Policía llevó a cabo tres allanamientos en la exclusiva Isla Mocolí, en la parroquia La Puntilla del cantón Samborondón, provincia del Guayas. Esto como parte de las investigaciones por el asesinato de Stalin Rolando Olivero Vargas, conocido como alias ‘Marino’. El operativo se realizó cinco días después del crimen ocurrido el 7 de enero en la urbanización Mocolí Golf Club.

Estas acciones, dirigidas por unidades especializadas de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (Dinased), buscan esclarecer los vínculos delictivos en zonas residenciales. También busca responder a la alarma generada entre los habitantes por la vulneración de los sistemas de seguridad locales.

Estos operativos no dejaron detenidos

El despliegue policial se concentró en la urbanización La Península, donde se intervinieron tres viviendas dentro del conjunto residencial.Según informes oficiales de la Policía, los inmuebles estaban deshabitados al momento de la intervención. Los agentes solo interactuaron con representantes de la administración de la urbanización.

No se registraron detenciones durante el procedimiento, que se ejecutó con el objetivo de recopilar evidencia relacionada con el homicidio.Alias ‘Marino’, era identificado por las autoridades como presunto cabecilla del grupo criminal Los Lagartos. Este asesinato ha intensificado las preocupaciones en Samborondón, una zona conocida por sus residencias exclusivas y altos niveles de seguridad privada.

Organizaciones criminales en lugares exclusivos

La noche del 7 de enero, los sistemas de control en Mocolí Golf Club fueron vulnerados en cuestión de segundos, permitiendo el ingreso de varios sicarios disfrazados de policías y militares.Como resultado, los residentes de Isla Mocolí han demandado medidas inmediatas, incluyendo patrullajes permanentes, controles más estrictos en accesos y un diálogo directo entre las autoridades policiales y las administraciones de las urbanizaciones privadas.

La Policía Nacional ha recordado que no es la primera vez que sectores exclusivos como Isla Mocolí son utilizados por organizaciones delictivas para coordinar actividades ilegales.En años recientes, inmuebles de alto valor han sido alquilados por estructuras criminales con el fin de operar de manera discreta y segura.

Conexiones entre el crimen organizado

Ello, según las autoridades, aprovechan la apariencia de normalidad en estas áreas. Un ejemplo similar se registró en la misma jurisdicción de Samborondón, específicamente en la urbanización Riberas del Batán. Allí se ubicó la vivienda del narcotraficante Leandro Norero, una figura central en la investigación del caso Metástasis, que reveló conexiones entre el crimen organizado y sectores judiciales.

La parroquia La Puntilla, donde se ubica Isla Mocolí, ha experimentado un aumento en la percepción de inseguridad pese a sus altos estándares socioeconómicos. Datos oficiales indican que, en los últimos años, operativos similares han llevado al decomiso de bienes y detenciones en zonas residenciales de élite, destacando cómo el crimen organizado se infiltra en entornos privilegiados para evadir la detección. (17)