Soldados del Ejército Ecuatoriano, con apoyo de Inteligencia Militar, realizaron la destrucción de 25.000 plantas de hoja de coca en el cantón Quinindé, sector Chabambí, provincia de Esmeraldas . La operación militar buscó desmantelar una clandestina producción de materia prima para el narcotráfico. Este hallazgo evidencia los persistentes intentos de los Grupos Armados Organizados (GAO) por establecer bases de producción ilícita en la región fronteriza.

La Operación y el Nivel de Infiltración

La operación se desarrolló con meticulosa precisión. El personal de Inteligencia Militar fue crucial en la identificación del vasto terreno. La propiedad intervenida abarcaba aproximadamente 70 hectáreas. De estas, tres hectáreas estaban dedicadas enteramente al cultivo ilícito de coca . Se contabilizaron 25.000 plantas en diferentes etapas de crecimiento.

Al momento del ingreso, no se encontraron habitantes ni propietarios. Esto sugiere una planificación cuidadosa por parte de los responsables. Sin embargo, los militares hallaron indicios recientes de actividad. Estos rastros apuntan a que el lugar era utilizado como centro de procesamiento preliminar o campamento.

Inmediatamente, se activaron los protocolos de ley. Las plantaciones fueron destruidas e incineradas conforme a los procedimientos establecidos. Esta acción contundente elimina la materia prima antes de que ingrese a la cadena de producción de clorhidrato.

Destrucción de Cultivos de Coca: Una Respuesta Logística

El cultivo de coca en territorio ecuatoriano representa una grave amenaza. Es un indicador de la creciente capacidad de los GAO para expandir sus operaciones. Buscan controlar toda la cadena de valor de la droga. El traslado de la producción primaria a zonas fronterizas es una estrategia de evasión.

La provincia de Esmeraldas es estratégicamente vulnerable. Su cercanía a la frontera norte la convierte en un punto neurálgico para el narcotráfico. Las autoridades han incrementado la vigilancia en estos sectores apartados. Este operativo envía un claro mensaje de cero tolerancia a la producción de sustancias controladas.

Según expertos en seguridad, cada planta de coca puede producir en promedio un kilo de pasta base al año. La destrucción de 25.000 plantas significa un golpe financiero multimillonario. Esta pérdida afecta directamente la capacidad operativa de las estructuras criminales.

Coca Cero en Esmeraldas: Una Meta Militar

La Fiscalía General del Estado trabaja ahora en la identificación de los propietarios del predio. Esto incluye investigar posibles vínculos con grupos criminales transnacionales. Los cultivos ilícitos suelen estar asociados a delitos conexos. Estos incluyen la deforestación, el tráfico de armas y el blanqueo de capitales.

El Ejército Ecuatoriano sostiene una postura firme . Continuarán las operaciones de inteligencia en zonas rurales y de difícil acceso. El objetivo es evitar que se establezcan nuevas bases de producción de coca . Este tipo de hallazgos confirma la necesidad de mantener el despliegue militar (31).