Los cuerpos hallados en un sembrío de melina en Buena Fe , Los Ríos, pertenecen a Ricardo Joel Preciado Chapa y Anderson Rivera Zambrano, jóvenes asesinados y quemados por desconocidos, según informó la Policía Nacional.
Hallazgo y confirmación de identidades en Buena Fe
El hallazgo ocurrió en la vía Buena Fe – Santa María del Toachi. Agricultores encontraron los cuerpos amontonados y quemados en medio del bosque de melina. La escena reflejaba violencia extrema. Ambos jóvenes presentaban heridas de bala, cortes profundos y mutilaciones severas. Además, habían sido incinerados luego del ataque. La Policía trasladó los restos a la morgue de Quevedo. Allí se realizó el reconocimiento médico-legal que permitió la identificación formal de las víctimas.
Datos forenses y perfil de las víctimas en Buena Fe
Las víctimas tenían entre 17 y 20 años. Según el informe policial, Ricardo Joel Preciado Chapa presentaba heridas de proyectil en el tórax y mutilación de los dedos de la mano izquierda. Anderson Rivera Zambrano, por su parte, registraba desmembramiento de la pierna izquierda a la altura de la pantorrilla, además de heridas de arma de fuego. Tras esto, los agresores quemaron los cuerpos para dificultar su identificación. Este patrón ya ha aparecido en otros delitos violentos en la provincia, según registros policiales.
Testimonios y rastro familiar
Los vecinos del sector donde se produjo el hallazgo afirmaron no conocer a los dos jóvenes. También expresaron temor ante posibles represalias. La información recopilada señala que Anderson Rivera era oriundo de Santo Domingo. Trabajaba como guardia de seguridad y residía en la parroquia El Esfuerzo, donde se prevé que sea velado. Sobre Ricardo Joel Preciado, no se difundieron más detalles familiares. Sin embargo, se confirmó que ambos jóvenes habían desaparecido días antes del hallazgo.
Investigación policial y contexto provincial
La Policía analiza el sitio donde fueron abandonados y quemados. Los agentes creen que el doble crimen ocurrió en otro punto y que los cadáveres fueron llevados hasta el bosque de melina. Aunque no se ha establecido un móvil claro, investigadores no descartan que el ataque esté relacionado con disputas criminales presentes en Los Ríos, una provincia afectada por violencia extrema. Buena Fe, Quevedo, Ventanas y Puebloviejo concentran la mayor cantidad de casos vinculados a grupos delictivos.
Rutas de investigación abiertas
Los agentes buscan determinar el recorrido de las víctimas antes del secuestro. Las mutilaciones permitirían establecer si hubo un mensaje criminal. Las técnicas empleadas coinciden con patrones registrados en disputas entre bandas. Pese a ello, las autoridades insistieron en que la investigación continúa y que no se emitirán conclusiones hasta contar con pruebas verificadas (31).