Las Fuerzas Armadas del Ecuador, en el marco de las operaciones del Bloque de Seguridad, localizaron a una persona sin signos vitales dentro de un túnel clandestino diseñado para el robo de combustible en el sector de Guamaní, al sur de Quito, tras detectarse una baja de presión en el poliducto estatal. Este suceso ocurre en medio de una ofensiva militar a escala nacional que incluye provincias como Manabí, Guayas y Esmeraldas, con el fin de proteger la infraestructura estratégica y neutralizar grupos delictivos.
Tragedia en la infraestructura hidrocarburífera
El hallazgo en el sector de Guamaní se produjo luego de que las unidades de monitoreo detectaran una anomalía en la presión del flujo de hidrocarburos. Al intervenir un inmueble sospechoso, los efectivos militares descubrieron un túnel que conectaba directamente con la tubería principal. En su interior, fue hallado el cuerpo de un hombre, cuya identidad no ha sido revelada, junto a herramientas industriales, acoples, válvulas y mangueras de alta presión.
Este incidente evidencia los altos riesgos que corren quienes participan en la perforación ilícita de poliductos, técnica conocida como "toma en caliente" (es una técnica industrial para perforar una tubería en funcionamiento sin detener el flujo de líquidos o gases). La acumulación de gases tóxicos o la falta de oxígeno en espacios confinados son las hipótesis preliminares sobre la causa de muerte. El sitio fue acordonado para que la Fiscalía General del Estado y personal de Criminalística realicen el levantamiento del cadáver y las investigaciones de ley.
Ofensiva en Manabí y la Costa ecuatoriana
Mientras en la capital se procesaba el hallazgo del cuerpo, en la provincia de Manabí, específicamente en el kilómetro 20 del cantón Sucre, las Fuerzas Armadas ejecutaron operaciones de control de armas, municiones y explosivos. Estas acciones buscan desarticular las rutas logísticas que las bandas organizadas utilizan para el transporte de material ilícito, incluyendo el combustible extraído de forma ilegal en zonas rurales.
En el sector de El Empalme, en la zona limítrofe entre Guayas y Manabí, la intervención militar en el recinto "La Bomba" dejó como resultado una persona aprehendida. El sospechoso es señalado como presunto responsable de actividades de almacenamiento y distribución de recursos derivados del petróleo. En este punto, las autoridades reforzaron la vigilancia debido a la recurrencia de ataques a la infraestructura pública.
Despliegue masivo y seguridad interna
Desde el pasado 14 de enero, el gobierno ordenó un despliegue masivo de personal militar hacia las provincias de la Costa, con especial énfasis en Guayaquil y Esmeraldas. El objetivo central es blindar las zonas de defensa ante el incremento de amenazas contra la seguridad interna. Este contingente, proveniente de diversas divisiones del país, ha establecido puestos de control permanentes en vías principales y sectores estratégicos.
Las operaciones del 15 de enero se extendieron también a las provincias de Tungurahua y Napo, confirmando que el robo de hidrocarburos no es un fenómeno aislado de la región litoral, sino que afecta a la conectividad de la Sierra y la Amazonía. En la Zona de Defensa N.° 2, que abarca desde Esmeraldas hasta Galápagos, se mantienen activos patrullajes marítimos y terrestres para evitar el contrabando de combustible hacia naves vinculadas al narcotráfico.
Impacto económico y social del robo de combustible
La extracción ilícita de hidrocarburos no solo representa una pérdida millonaria para el Estado ecuatoriano, estimada en decenas de millones de dólares anuales, sino que también provoca daños ambientales significativos por derrames de crudo o gasolina en suelos agrícolas. El hallazgo del túnel en Quito demuestra una sofisticación técnica que incluye el uso de predios privados como fachadas para excavaciones subterráneas.
Las Fuerzas Armadas han reiterado que las operaciones militares de apoyo a la seguridad interna serán permanentes. La vigilancia de los poliductos se ha convertido en una prioridad nacional, dado que estas líneas de suministro son consideradas activos críticos del Estado. La coordinación entre el Bloque de Seguridad y las empresas hidrocarburíferas ha permitido reducir los tiempos de respuesta ante las alertas de seguridad.
Vigilancia permanente en sectores estratégicos
En la provincia de Guayas, la movilización de soldados ha sido inmediata para neutralizar amenazas directas contra civiles y la red de distribución de energía. Los mandos militares confirmaron que el uso de inteligencia militar ha sido clave para ubicar los puntos de perforación clandestina que, como en el caso de Guamaní, pueden resultar fatales para quienes manipulan las válvulas sin las medidas de seguridad adecuadas.
Hasta el cierre de este reporte, los operativos continúan en desarrollo en las provincias de El Oro y Esmeraldas, donde se busca interceptar embarcaciones que se abastecen de combustible robado. La situación en el sur de Quito permanece bajo investigación judicial para determinar si existen más ramificaciones de la red que operaba el túnel donde se encontró el fallecido.