El hallazgo de un cuerpo decapitado sorprendió a la comunidad de Montecristi, en la provincia de Manabí, la mañana del miércoles 14 de enero de 2026. El macabro descubrimiento se realizó alrededor de las 08h30, cuando personas que se dirigían a depositar basura en la vía hacia el botadero municipal alertaron a las autoridades sobre la presencia de los restos.
El cuerpo fue encontrado sin cabeza y con señales evidentes de violencia cerca de la carretera que conduce al botadero. La cabeza, por su parte, apareció a unos cinco kilómetros de distancia, en las inmediaciones del cementerio de Montecristi. Agentes policiales se movilizaron rápidamente tras recibir la alerta, asegurando la zona para iniciar las investigaciones correspondientes.
Reacción de las autoridades y primeras investigaciones
Los elementos de la Policía Nacional acudieron al sitio tras la llamada de los testigos, confirmando que el cuerpo estaba completamente decapitado. Junto a la cabeza hallada en el cementerio se encontraron panfletos que contenían amenazas, lo que generó inquietud entre los habitantes y dejó entrever posibles motivaciones detrás del crimen.
Identidad de la víctima
La víctima fue identificada por sus familiares como Joan Jesús Rivas Aguirre, presuntamente originario de Guayaquil y de aproximadamente 23 años de edad. Los familiares, tras enterarse del hallazgo, se dirigieron al centro forense de Manta para realizar el proceso de identificación y solicitar la entrega del cuerpo.
Sin embargo, a pesar del reconocimiento inicial, las autoridades informaron que deben cumplirse estrictos protocolos antes de entregar los restos a sus familiares. Entre los procedimientos está el análisis antropológico, con el objetivo de confirmar fehacientemente la identidad y cumplir con todas las regulaciones legales vigentes.
Impacto en la comunidad y dolor familiar
El crimen ha generado consternación entre los residentes de Montecristi y Manabí, debido a la crueldad y el nivel de violencia observado en el hecho. Los familiares, visiblemente afectados, abandonaron el centro forense tras la presunta identificación, envueltos en un profundo dolor y esperando respuestas definitivas de las autoridades sobre la entrega del cuerpo de su ser querido.
El caso se encuentra bajo investigación policial, que busca esclarecer las circunstancias y los posibles motivos que llevaron a este brutal asesinato. Mientras avanzan las indagaciones, el hecho ha puesto una vez más en alarma a la comunidad local y deja en evidencia la necesidad de reforzar la seguridad y las labores de prevención en la provincia. (22)