Un exenfermero del IESS, identificado como Fernando Jhojan Ruiz Paredes, fue sentenciado a 22 años de prisión por violación a una paciente, delito cometido el 22 de enero de 2025, en el hospital del IESS de Santo Domingo, tras abusar de su posición laboral.
Violación en un hospital
La sentencia fue emitida por un Tribunal de Garantías Penales, luego de que Fiscalía y la acusación particular presentaran pruebas consideradas suficientes para establecer la responsabilidad penal del procesado.
Según la información judicial, el ahora sentenciado habría suministrado una sustancia por vía intravenosa a la paciente durante su turno. Posteriormente, la mujer perdió el conocimiento y fue víctima del ataque sexual.
Este jueves se cumple un año del delito, periodo en el cual la víctima recibió apoyo psicológico, como parte de su proceso de recuperación, conforme se conoció durante el juicio.
Antecedentes del caso de violación
El hecho ocurrió en la madrugada del miércoles 22 de enero de 2025, en el área de medicina interna del hospital del IESS de Santo Domingo, donde el exenfermero se encontraba asignado al turno nocturno.
La víctima, María R., tenía 25 años y había ingresado a la casa de salud por problemas en las vías urinarias. Permanecía hospitalizada cuando ocurrió la agresión.
En horas de la mañana, familiares notaron anomalías en su estado físico y solicitaron la presencia policial, al sospechar que se había cometido un delito contra la integridad sexual.
Actuación policial y judicial
Tras la alerta, uniformados de la Policía Nacional acudieron al hospital e intervinieron al sospechoso cuando intentaba retirarse, luego de ser relevado por el personal del turno entrante.
Horas después, se realizó la audiencia de flagrancia, en la que un juez dispuso prisión preventiva para Ruiz Paredes. Desde entonces, el procesado permaneció recluido en la cárcel Bellavista de Santo Domingo.
Durante las investigaciones iniciales, el entonces jefe subrogante del Distrito Este, Raúl Guanoluisa, confirmó que se trataba de un presunto delito sexual y que las diligencias se encontraban en curso.
Contexto y alcance del caso
El caso generó atención pública por tratarse de un hecho ocurrido dentro de una casa de salud pública y por involucrar a un profesional sanitario, situación que activó protocolos judiciales y administrativos.
La condena de 22 años de privación de libertad se enmarca en la normativa penal ecuatoriana para delitos graves contra la integridad sexual y reproductiva, según lo establecido por la autoridad judicial (5).