La familia de Ana Stefanía Conforme Montesdeoca, de 34 años, vive horas de dolor y desconsuelo tras el impactante accidente ocurrido el miércoles 12 de noviembre en Santo Domingo , cuando una camioneta conducida presuntamente por un menor de edad la arrolló en la avenida Abraham Calazacón. Hoy, en medio de trámites funerarios y lesiones en varios parientes, sus deudos piden respuestas y el cumplimiento de la ley.

Un duelo que remueve a Santo Domingo

En la vivienda de la Unión Cívica, el ambiente es de silencio, abrazos y miradas perdidas. La familia esperaba esta mañana el cuerpo de Ana mientras recuerda sus últimos minutos con vida. La mujer murió horas después del choque, pese a dos cirugías de emergencia en el Hospital Gustavo Domínguez.

Su madre, Mary, apenas puede sostener la voz, sus ojos expresan su enorme tristeza. Asegura que el dolor es “imposible de medir”. Ana era la segunda de tres hermanos y madre de un adolescente de 14 años. Vivía con ellos y sostenía gran parte del hogar con su pequeña lavandería, donde la dejaban cada mañana.

La familia relata que en el auto donde viajaban iban también la hermana menor, el cuñado y una bebé de un año y dos meses. Todos resultaron golpeados, pero están fuera de peligro.

“La vimos consciente... y luego nos avisaron su muerte”

Erika, la hermana menor, recuerda que Ana se bajó del vehículo para ir a su trabajo, como cada mañana. “Se despidió de la bebé y cerró la puerta. No venía ningún carro cerca”, dice. Sin embargo, una camioneta apareció segundos después, a alta velocidad.

Según la familia, el conductor, que sería presuntamente un menor de edad fue retenido por el cuñado de la víctima. Los vehículos permanece retenido mientras avanzan las pericias.

Erika describe que Ana aún hablaba cuando llegó la ambulancia. “Estaba consciente, adolorida, pero consciente”, recuerda. La llevaron de inmediato al hospital, donde recibió atención urgente. Las lesiones más graves estaban en la pierna y la cadera. “Perdió mucha sangre”, dice su hermana. Aproximadamente a las 14h00, los médicos confirmaron su muerte.

La exigencia de justicia en Santo Domingo

La familia pide que el caso se maneje con rigurosidad. “No puede quedar impune".

Entre el dolor, también deben resolver trámites legales y médicos. Erika, la hermana menor mira a la bebé, aún adolorida por el choque. “Todos íbamos juntos. Todos somos familia”, repite en evidente shock por lo ocurrido. Ella vio por última vez a Ana con vida.

Mery Motesdeoca, madre de 'Ani' como le decían de cariño a su hija, expresa: “Solo quiero que se haga justicia. No era su destino morir así. Ella vivía para su hijo y para su trabajo”, afirma.

Mientras se coordinan los últimos detalles del sepelio, la familia pide que la muerte de Ana ayude a reflexionar sobre la responsabilidad de los conductores y la importancia del control vehicular en Santo Domingo (31).