La noche del martes 13 de enero de 2026, Darwin Santos, de 35 años, fue asesinado a tiros en la vía pública del sector Juan Dama, parroquia Calderón, cantón Portoviejo, provincia de Manabí. Horas después, la mañana del miércoles 14 de enero, Jenrrichert Lugo, de 55 años, comerciante dedicado al faenamiento y venta de carne de cerdo, perdió la vida de manera similar en la vía principal de la parroquia San Plácido, a solo 12 kilómetros de distancia.

El patrón de los ataques

Según información preliminar recabada por testigos en el primer hecho, Darwin Santos departía en plena vía pública con un amigo cuando una motocicleta se acercó a gran velocidad. El acompañante logró huir al notar la aproximación sospechosa, pero Santos no alcanzó a reaccionar y recibió varios disparos que le causaron la muerte en el instante. El cuerpo fue trasladado al Centro Forense de Portoviejo, donde este miércoles fue entregado a sus familiares para su velación y sepultura en su natal Calderón.

Investigación en curso

La Policía Nacional mantiene activa una línea investigativa en torno al crimen de Santos, quien no registraba antecedentes penales. Los agentes analizan cámaras de seguridad del sector para identificar al o los responsables. En el segundo caso, testigos relataron que un hombre en motocicleta se acercó al puesto de venta de carne de Jenrrichert Lugo sin intención de comprar, sino para atacarlo directamente con arma de fuego. Las causas del homicidio permanecen desconocidas hasta el momento.

Posible nexo entre los hechos

Las autoridades no descartan una relación entre ambos asesinatos debido a la cercanía geográfica, el corto intervalo de tiempo y el modus operandi idéntico: sicario solitario en motocicleta y uso de arma de fuego. Expertos en seguridad consultados por medios locales señalan que este patrón resulta frecuente en la provincia de Manabí, donde los ajustes de cuentas y disputas territoriales suelen ejecutarse con rapidez y movilidad.

Violencia en Manabí

La provincia de Manabí atraviesa un período crítico de inseguridad. Durante el 2025, se registraron 1.249 muertes violentas, según estadísticas policiales, cifra récord que superó ampliamente los años anteriores y convirtió a la zona en uno de los focos más afectados por el crimen organizado en Ecuador. Distritos policiales como Portoviejo y Manta concentran la mayor parte de estos hechos, con frecuentes ataques en moto que buscan la impunidad mediante la rapidez del escape.

Aunque las estadísticas oficiales de enero 2026 muestran una ligera reducción de homicidios en Manabí respecto al mismo mes del año previo, los hechos aislados como estos mantienen en alerta a las comunidades rurales. Los habitantes de sectores como Juan Dama y San Plácido expresan temor ante la posibilidad de nuevos ataques. (22)