La Policía Judicial de Manabí confirmó que vehículos robados en Quito y Guayaquil fueron utilizados para cometer asesinatos, extorsiones y secuestros en Manta, Montecristi y otras zonas de la provincia. Todo como parte de las estrategias del crimen organizado que opera en el país. La información fue ratificada por Carlos Endara, jefe de la Policía Judicial en Manabí, tras los recientes operativos desarrollados.
Red de vehículos robados conecta a tres provincias
Endara explicó que en operativos recientes se verificó que los autos sustraídos en las principales ciudades del país son trasladados hacia la costa manabita. Allí se matriculan irregularmente y se usan en crímenes violentos.
“Nos damos cuenta de ese patrón de comportamiento: roban vehículos en otras provincias, los traen, los matriculan ilegalmente y los usan para asesinatos o sicariatos”, afirmó el oficial.
El dato se confirmó durante el operativo Apolo, ejecutado hace pocos días en Manta y Montecristi. Allí se recuperaron varios automotores con números de chasis y placas adulteradas. Algunos de ellos estaban implicados en casos de sicariato y extorsión.
Según cifras de la Policía Nacional, entre enero y mayo de 2025 se registraron 382 denuncias por robo de autos y 795 por robo de motocicletas en Manabí, dentro de un total de 2.204 robos generales, una cifra superior a los 2.174 casos reportados en 2024. Manta concentra el 36% de los robos de vehículos en la provincia.
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Vehículos usados como transporte criminal desde o hacia Manabí
Las investigaciones de la Policía determinan que los carros robados en Guayaquil y Quito los utilizan para trasladar armas. También para ejecutar asesinatos o secuestrar personas. En muchos casos, tras los ataques, los automotores son incinerados o desmantelados en sectores periféricas.
En sentido inverso, también se detectó, que vehículos robados en Manabí se llevaron hacia la Sierra y la Costa central para emplearlos en otros delitos. Esta dinámica evidencia la coordinación entre organizaciones criminales de distintas provincias.
Durante los primeros seis meses de 2025, al menos 40 vehículos robados, según datos de la Policía, en su mayoría fueron en Guayaquil, se utilizaron para cometer crímenes en Manta y Montecristi. La mayoría de estos autos fueron quemados después de los ataques.
Conexiones entre bandas y crimen organizado
El jefe policial explicó que este patrón refleja un nivel de planificación estructurado propio del crimen organizado transprovincial. Añadió que las bandas que operan en Manabí, principalmente son Los Choneros y Los Lobos. Manifestó que estas bandas, mantienen vínculos con grupos de Guayas, Los Ríos y Pichincha. Según dijo han formado una red de intercambio de vehículos robados que utilizan matrículas adulteradas o ilegales para dificultar su rastreo.
Los investigadores han identificado talleres y personas que facilitan la falsificación de documentos de matriculación. Estas estructuras funcionan como redes logísticas que abastecen al crimen organizado con vehículos “limpios” para sus operaciones.
A nivel nacional, los modelos más robados en 2025 son Chevrolet (40% de los casos, especialmente Aveo y Sail), Kia (Rio y Picanto), Hyundai (Accent y Tucson), Nissan (Versa y Frontier) y Toyota (Hilux y Corolla). Estos vehículos son los preferidos por su alta demanda de repuestos, facilidad para el desmantelamiento y rápida reventa en el mercado ilegal.
Lucha policial y prevención
La Policía Nacional mantiene operativos coordinados con las unidades de tránsito y de investigación de Guayas, Pichincha y Los Ríos. Estos operativos se ejecutan para rastrear los vehículos robados que terminan en Manabí. Además, se fortalecen los controles en los centros de matriculación y carreteras interprovinciales para frenar el traslado irregular de automotores.
Las autoridades exhortan a la ciudadanía a verificar el historial de los vehículos usados antes de comprarlos. Esto, mediante el sistema Sippol, y a denunciar cualquier irregularidad detectada.
Con estas acciones, la Policía busca desarticular las redes de robo y transporte ilegal de autos. Una de las principales fuentes logísticas de las bandas que operan en el país.
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