Los transportistas de Santo Domingo no han completado el retiro de torniquetes en todas las unidades de transporte urbano, a pesar de una sentencia judicial que ordenó su desmonte el 5 de junio. Esta situación se debe a interpretaciones diversas de la orden y a la espera de directrices municipales, generando confusión entre usuarios y operadoras.

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Transportistas urbanos de Santo Domingo incumplen retiro total de torniquetes pese a orden judicial -

La situación del retiro de torniquetes es incierta.

Aunque varias unidades de la compañía Ejecutrans ya no tienen los dispositivos, otras, como Transmetro, los mantienen instalados. La falta de una directriz clara ha generado interpretaciones encontradas y un cumplimiento parcial de la sentencia judicial que ordenó su desmonte en todos los buses de transporte urbano en Santo Domingo.

El pasado 5 de junio, la jueza Susana Sotomayor dispuso el retiro de los torniquetes en 30 días. Este plazo lleva más de un mes vigente y la orden no se ha cumplido totalmente. La acción de protección, que argumentó que estos mecanismos atentan contra la dignidad y seguridad de los usuarios, especialmente adultos mayores, niños y personas con discapacidad, sigue sin ser acatada por completo.

Sin embargo, según Marcelo Rivera, abogado de los demandantes, las operadoras han manejado el proceso con ambigüedad. "Algunos han retirado los torniquetes argumentando que están en mantenimiento, lo cual es un pretexto. Alegan que deben esperar el pronunciamiento de la Corte de Justicia, lo que es totalmente erróneo. La sentencia debe cumplirse mientras la apelación se resuelve", indicó Rivera.

Postura de los transportistas

Por su parte, Iván Pallaroso, presidente del Consorcio MIO, que agrupa a las operadoras Ejecutrans, Transmetro y Tsáchila, expresó que esperan la instalación de dispositivos alternativos por parte de la autoridad municipal. "La jueza dispuso la colocación de mecanismos que no afecten a los usuarios, pero la autoridad debe hacerlo".

Pallaroso recalcó que apelaron la sentencia porque, a su criterio, pone en riesgo el equilibrio económico del sistema de transporte. "Si no se colocan nuevas herramientas de control, la tarifa deja de ser socialmente justa", sostuvo.

Mientras tanto, el retiro ha avanzado de forma parcial. Algunas unidades circulan sin torniquetes, mientras que otras los mantienen operativos. Los transportistas no ofrecen cifras oficiales sobre cuántos han sido retirados, alegando que no existe una decisión firme, a pesar de respetar la orden judicial.

Responsabilidad y futuro del control

Desde la Empresa Pública Municipal de Transporte, Rodrigo Paucar, técnico de la institución, aclaró que ninguna disposición obliga a la entidad a asumir los costos del retiro o reemplazo de los torniquetes. "Esto es responsabilidad de los transportistas".

En medio de este escenario, el concejal Mario Pazmiño recordó que el proceso de modernización del transporte urbano no se detiene únicamente por el tema de los torniquetes. "Trabajamos en la implementación del sistema SIR y SAE, que busca digitalizar y transparentar el servicio de cobro. Este proceso va más allá del retiro de un dispositivo físico", dijo.

De hecho, en algunas unidades donde ya desmontaron los torniquetes, los conductores aseguran que han comenzado a operar barreras digitales. Se trata de sensores y lectores que permiten controlar el ingreso sin necesidad de una estructura física que obstaculice el paso de los pasajeros.

Los pasajeros del transporte urbano siguen enfrentando problemas

No obstante, este sistema aún no está implementado en su totalidad y los pasajeros siguen enfrentando situaciones confusas. "En un bus me encontré con el torniquete y en otro ya no había nada, pero tampoco me pidieron que marque con una tarjeta", relató Claudia Andrade, usuaria del servicio urbano.

La falta de acuerdos genera dudas tanto en los usuarios como en los mismos choferes, lo que resalta la necesidad de una solución clara y pronta (21).