Las recientes sesiones del Concejo de Santo Domingo generaron tensión política por decisiones sensibles y declaraciones cruzadas entre concejales que defienden posiciones opuestas en temas municipales clave.
El Concejo Municipal de Santo Domingo aprobó en las últimas semanas la venta de predios municipales , la declaratoria de área de Conservación Sustentable del cerro Bombolí , una licencia sin sueldo a un legislador con orden de captura y el incremento de la tasa de basura , decisiones votadas en sesiones realizadas en la ciudad, donde las bancadas mantuvieron posiciones enfrentadas por sus implicaciones administrativas y políticas.
Mayoría decisiva y votaciones clave
Las recientes decisiones del Concejo se aprobaron con votos divididos. La bancada de la Revolución Ciudadana (RC) , integrada por Alberto Pantoja, Ana Caicedo, Diana Saltos, Wilson Macías y Julio César Calero , actuó como mayoría para viabilizar varias resoluciones. Estos votos resultaron determinantes en temas sensibles para la administración local, lo que fortaleció la estructura de apoyo a las propuestas impulsadas desde la Alcaldía.
Los concejales afines al alcalde Wilson Erazo también mantuvieron una postura unificada. Clara Hinojosa, Ximena Toro, Mario Pazmiño y Jhonny Espinosa respaldaron de manera constante las iniciativas municipales, lo que consolidó dos bloques principales dentro del Concejo. Esta alineación facilitó el avance de proyectos considerados estratégicos para el desarrollo del cantón.
Entre las decisiones destaca la venta de predios municipales , medida que abrió debate por su impacto económico y urbanístico. Además, la declaratoria del cerro Bombolí como área de Conservación Sustentable generó posiciones encontradas sobre los mecanismos de protección ambiental y el alcance de la normativa aprobada.
Disputas internas y votos en contra
En medio de estas votaciones, la concejal de Unidad Popular (UP) , Liliana Silva , mantuvo un voto crítico. Silva votó en contra de varias resoluciones y expuso públicamente sus motivos. “Yo voto no porque no tengo rabo de paja , porque mi voto no se negocia... yo no soy parte de esa clase política”, afirmó, asegurando que algunas decisiones se condicionan a beneficios personales o administrativos. Sus declaraciones se volvieron un punto central del debate público.
Silva también cuestionó presuntos acuerdos entre concejales y la Alcaldía. En respuesta, el concejal Wilson Macías , de RC, negó las afirmaciones y las calificó de insinuaciones sin fundamento. “Decía mi abuelita: cada ladrón juzga por su condición ”, señaló al defender la legitimidad de sus decisiones en el pleno.
Macías exigió a Silva que sustente sus afirmaciones. “Nos financian las campañas ciertos empresarios de la ciudad, dice. Le doy 24 horas para demostrar sus presunciones ”, expresó durante la sesión, solicitando pruebas que respalden las acusaciones. Este cruce de declaraciones elevó el nivel de tensión política dentro del Concejo.
Decisiones con impacto ciudadano
Otro punto relevante fue la aprobación del incremento de la tasa de basura , medida que afecta directamente a los contribuyentes y que generó debate sobre viabilidad financiera y calidad del servicio. También se analizó la licencia sin sueldo concedida a un legislador con orden de captura por tentativa de asesinato , decisión que abrió interrogantes sobre procedimientos administrativos.
Estas resoluciones, sumadas a las declaraciones cruzadas, consolidan un escenario político en el que las mayorías, minorías y discursos enfrentados marcan el ritmo de la gestión municipal.