Santa Prisca de Roma (también llamada Priscila o Priscilla) es mencionada en las fuentes más antiguas como una joven cristiana romana del siglo I.
Según la tradición más extendida (recogida en el Martirologio Romano y en la antigua Passio), fue bautizada muy joven y se negó a ofrecer sacrificio a los dioses durante la persecución de Nerón (64-68).
Santa Prisca de Roma fue arrestada y condenada a muerte. Las versiones más antiguas indican que fue decapitada; otras tradiciones posteriores (siglos VIII-X) añaden que fue arrojada a una fosa de leones y después quemada o ejecutada con espada.
Sepultura y culto primitivo
Su cuerpo fue enterrado inicialmente en la Vía Ostiense, en el cementerio subterráneo que lleva su nombre (catacumbas de Priscila no deben confundirse con las de Santa Priscila). Muy pronto se levantó sobre su tumba una pequeña basílica subterránea (siglo II-III).
En el siglo IV, durante el pontificado del papa Silvestre I (314-335), se construyó una iglesia titular en el Aventino dedicada a Santa Prisca de Roma, que aún existe (iglesia de Santa Prisca).
El culto a la santa fue muy antiguo y aparece ya en el Martirologio Jeronimiano (siglo VI).
Filosofía y espiritualidad
La figura de Santa Prisca de Roma representa el testimonio de virginidad consagrada y de fidelidad absoluta a Cristo hasta la muerte.
Como mártir de la Iglesia primitiva, su vida se resume en la confesión pública de la fe y en la negativa a participar en el culto imperial, valores centrales de los mártires romanos del siglo I.
Canonización y patronazgo
Santa Prisca de Roma fue canonizada por aclamación popular en la Iglesia primitiva. Su santidad se basa en su martirio y en el culto ininterrumpido desde los primeros siglos.
Es patrona de la iglesia titular de Santa Prisca en Roma y se la invoca tradicionalmente como protectora de las jóvenes cristianas y de las vírgenes consagradas.
Celebración del 18 de enero
La memoria litúrgica se celebra el 18 de enero, fecha tradicional de su martirio, según el Martirologio Romano.
En Roma, la iglesia de Santa Prisca (Aventino) acoge misas solemnes y veneración de reliquias. En la liturgia del rito romano es memoria opcional.
Legado en la Iglesia
El principal legado de Santa Prisca de Roma es la iglesia titular del Aventino, una de las veinticinco iglesias más antiguas de Roma, que lleva su nombre desde el siglo IV.
En la Edad Media fue muy venerada y su festividad aparece en los calendarios más antiguos. En la actualidad conserva un culto local en Roma y en algunas diócesis italianas.
Contexto histórico
Santa Prisca de Roma pertenece a la primera generación de mártires romanos bajo Nerón (64-68), la misma época del martirio de los apóstoles Pedro y Pablo.
La persecución de Nerón fue la primera persecución sistemática contra los cristianos en la capital del Imperio.
La memoria de los mártires de esta época se consolidó rápidamente y dio origen a los primeros santuarios cristianos en Roma.