Hasta finales del 2024, el 3.2% de mortalidad en el Hospital Verdi Cevallos de Portoviejo reportaba estaba asociado a la Resistencia Antimicrobiana (RAM), un problema que va en aumento por el mal uso de antibióticos y que aumenta el riesgo de infecciones intratables.
Giovannina Laprea, infectóloga, describió esta situación como una “verdadera pandemia”. Según la especialista, la automedicación y el uso indebido de antibióticos en áreas como la veterinaria, cultivos, cría de peces y camarones contribuyen a este fenómeno. “En consulta, veo pacientes con cuadros virales que no necesitan antibióticos, pero se automedican, generando resistencia”, explicó Laprea.
La RAM ocurre cuando bacterias, virus, hongos o parásitos se vuelven resistentes a los antimicrobianos. Laprea detalló que una dosis inadecuada, un tiempo de tratamiento incorrecto o no considerar factores como el peso del paciente pueden provocar esta resistencia. “Si se administra una dosis pequeña durante mucho tiempo, la bacteria aprende y se vuelve resistente al próximo tratamiento”, afirmó. Esto pone en riesgo la capacidad de tratar infecciones comunes, aumentando la probabilidad de complicaciones mortales.
Una amenaza latente en el mundo
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) considera la RAM una de las principales amenazas para la salud pública a nivel mundial. Según un estudio publicado en The Lancet en 2024, la RAM podría causar más de 39 millones de muertes para 2050, superando las cifras de cáncer.
En 2019, se estima que 1.27 millones de muertes fueron directamente atribuibles a infecciones resistentes, y 4.95 millones estuvieron asociadas a este problema, según el Global Research on Antimicrobial Resistance (GRAM). La RAM amenaza con hacer intratables enfermedades infecciosas comunes, como neumonías, infecciones urinarias o sepsis, afectando especialmente a países de bajos y medianos ingresos. De ahí que en los centros de salude se exhorta a los pacientes a evitar la automedicación.
El estudio de The Lancet detalla que sólo en el 2019 las infecciones de las vías respiratorias inferiores causaron más de 1,5 millones de muertes asociadas con la resistencia, lo que las convierte en el síndrome infeccioso más grave. “Los seis principales patógenos causantes de muertes asociadas con la resistencia (Escherichia coli , seguida de Staphylococcus aureus, Klebsiella pneumoniae, Streptococcus pneumoniae, Acinetobacter baumannii y Pseudomonas aeruginosa ) fueron responsables de 929 000 (660 000–1 270 000) muertes atribuibles a la RAM y 3,57 millones (2,62-4,78) muertes asociadas con la RAM en 2019”, señala el artícul
Tipos de bacterias más resistentes
Las bacterias resistentes se clasifican en tres categorías principales:
- Resistentes: Pueden resistir a uno o más antibióticos, como Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM), común en infecciones de piel y tejidos blandos.
- Multirresistentes: Resisten a múltiples clases de antibióticos, como Pseudomonas aeruginosa, que afecta a pacientes hospitalizados y causa infecciones pulmonares o sanguíneas.
- Panresistentes: No ceden ante casi ningún antibiótico, como algunas cepas de Klebsiella pneumoniae, que provocan infecciones graves con una probabilidad de supervivencia menor al 30%, incluso con tratamiento. Otras bacterias preocupantes incluyen Escherichia coli resistente a carbapenémicos, asociada a infecciones urinarias, y Acinetobacter baumannii, que afecta a pacientes en unidades de cuidados intensivos.
Campañas para evitar la automedicación
En el Hospital Verdi Cevallos, se implementó hace más de un año el Programa de Optimización del Uso de Antimicrobianos y el sistema de Control de Infecciones Intra-Hospitalarias (IAS). Estas iniciativas han permitido registrar pacientes con infecciones resistentes. Aunque los datos aún están en proceso de levantamiento, Laprea señaló que el 3.2% de la mortalidad en el hospital está asociada a la RAM, un porcentaje que calificó como “relativamente alto”. La especialista insistió en la necesidad de concienciar a la comunidad y establecer controles efectivos para evitar la venta de antibióticos sin receta médica y la automedicación.
Ante esta alerta, el Ministerio de Salud Pública y la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) desarrollan campañas para exhortar a la ciudadanía a no automedicarse. En 2024, Arcsa visitó 478 farmacias en el país para socializar estas iniciativas y controlar la venta de antibióticos sin receta. Laprea enfatizó que estas medidas son esenciales para reducir la RAM, pero requieren un compromiso conjunto de la población y las autoridades para evitar un futuro donde las infecciones sean intratables.