El Concejo Metropolitano de Quito aprobó la ordenanza que regula la implementación del Dispositivo Electrónico de Identificación Vehicular (DEIV), conocido como tercera placa. Esto, con el objetivo de fortalecer la gestión del tránsito y el transporte en el Distrito Metropolitano.

Quito con tecnología avanzada

La ordenanza establece el marco legal para incorporar este dispositivo tecnológico al sistema de movilidad de la capital. El DEIV funcionará como un TAG electrónico que se colocará en el parabrisas de los vehículos y permitirá identificar únicamente la placa y el número de chasis, según información oficial del Municipio.

El sistema utiliza tecnología de radiofrecuencia (RFID), que permite la lectura remota del dispositivo mediante antenas, pórticos y equipos móviles. De acuerdo con las autoridades, el dispositivo no transmite la ubicación geográfica ni permite rastrear recorridos, y su uso se limita a la identificación vehicular para fines de control y planificación.

Durante el segundo debate, el alcalde Pabel Muñoz señaló que la ordenanza abre la posibilidad de que Quito se convierta en una de las primeras ciudades del país en aplicar tecnología avanzada a la gestión de la movilidad, alineándose con estándares internacionales de ciudades inteligentes.

Función del dispositivo y gestión del tránsito en Quito

El presidente de la Comisión de Movilidad de Quito, Diego Garrido, explicó que el DEIV será único e intransferible, lo que permitirá identificar con precisión a cada vehículo que circula por el Distrito Metropolitano. La información se vinculará con los puntos de control de tránsito y con los sistemas de gestión municipal.

Desde la Secretaría de Movilidad de Quito, Alex Pérez indicó que el sistema permitirá automatizar controles que actualmente requieren presencia permanente de agentes. Con esta tecnología, el Municipio podrá realizar conteos vehiculares, verificar el cumplimiento de restricciones como el pico y placa y mejorar la toma de decisiones en zonas de alta congestión.

Además, la información recopilada servirá para fortalecer la planificación urbana, al identificar volúmenes de tráfico, tipos de vehículos y horarios de mayor circulación, datos clave para definir políticas públicas de movilidad.

Implementación, plazos y costos

La ordenanza fija un plazo de 30 días para definir el modelo de gestión del sistema. Posteriormente, el Municipio de Quito iniciará el proceso de contratación pública, que podría extenderse entre tres y cuatro meses. Las autoridades prevén que la implementación comience en el segundo semestre de 2026, de forma progresiva y vinculada a la revisión técnica vehicular.

El secretario de Movilidad informó que la instalación del dispositivo será gratuita para los usuarios. El presupuesto referencial del proyecto se ubica entre USD 4 y USD 5 millones, monto que se definirá tras los estudios de mercado y el proceso contractual. En caso de pérdida o daño del dispositivo, el propietario deberá asumir el costo de reposición, estimado entre USD 5 y USD 10.

Régimen sancionatorio y alcance

La normativa establece tres tipos de infracciones. Las leves se sancionan con una multa del 15 % del salario básico unificado (SBU), las graves con el 30 %, y las muy graves con el 50 %, en casos como falsificación o alteración del dispositivo. La ordenanza contempla la posibilidad de sustituir multas por trabajo comunitario, siempre que no exista reincidencia.

La tercera placa será obligatoria para los vehículos matriculados en Quito y para aquellos que acudan a la revisión técnica vehicular en la ciudad. Para los vehículos matriculados en otros cantones, la instalación será voluntaria, según lo establece la norma.