El alcalde de Quito, Pabel Muñoz , informó este 20 de octubre de 2025 que el traslado del cobro de la tasa de recolección de basura desde la planilla eléctrica hacia la del agua potable implicará un ajuste en el valor del pago. Esto, debido a la diferencia en el número de abonados. La medida surge tras la decisión del Gobierno Nacional de eliminar la recaudación de la tasa de basura en las planillas de energía eléctrica en 41 cantones del país , entre ellos Quito.
Municipio advierte impacto financiero
Durante su informe radial Frecuencia Quiteña, Pabel Muñoz explicó que la Empresa Metropolitana de Aseo (Emaseo) perdería cerca de USD 6 millones mensuales. Esto, si se interrumpe el actual sistema de cobro conjunto con la Empresa Eléctrica Quito (EEQ) . El convenio entre ambas entidades tiene vigencia hasta diciembre de 2025 y, según el cabildo, no existen causales legales para su terminación anticipada . Por ello, el Municipio presentó una acción de protección y medidas cautelares para impedir la aplicación inmediata de la disposición gubernamental.
Muñoz señaló que la reducción de aproximadamente 300.000 abonados , al pasar de usuarios eléctricos a usuarios de agua potable, afectará el equilibrio financiero del servicio. “ Necesariamente, vamos a tener que hacer un ajuste ”, afirmó Pabel Muñoz , al tiempo que aseguró que se busca proteger a los sectores más vulnerables.
Gobierno justifica la medida
El Ministerio de Ambiente y Energía fundamentó la eliminación del cobro en la planilla eléctrica en la Ley Orgánica del Servicio Público de Energía Eléctrica (LOSPEE). Esta prohíbe incluir tarifas ajenas al servicio eléctrico. La ministra Inés Manzano declaró que las empresas distribuidoras “ no pueden ser agentes de cobro de valores no vinculados al servicio eléctrico ”.
El Gobierno sostiene que la decisión fortalece la autonomía municipal y obliga a los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) a implementar sus propios sistemas de recaudación para servicios de desechos sólidos.
Opciones y próximos pasos, según Pabel Muñoz
Ante este escenario, el Municipio de Quito analiza trasladar el cobro a la planilla del agua potable , que llega a unos 700.000 usuarios , o incluirlo en el impuesto predial . Ambas alternativas requieren reformas de ordenanza y estudios técnicos para evitar un mayor impacto sobre los ciudadanos.
Mientras tanto, Pabel Muñoz garantizó que el servicio de recolección de basura no se interrumpirá , pese al desfinanciamiento temporal. Añadió que se estudian mecanismos para que las grandes empresas que generan más residuos paguen una tarifa superior. Además, que los hogares de menores ingresos mantengan un aporte accesible.
El cambio en el sistema de cobro se reflejará a partir de noviembre de 2025 , cuando los usuarios ya no verán la tasa de basura en sus facturas eléctricas . El Municipio de Quito busca mantener informada a la ciudadanía mientras define un nuevo modelo de recaudación, se indicó (21).