El animal afectado es ‘Oso’, un perro geronte de aproximadamente 10 años, cuya agresión quedó evidenciada en un video grabado por un vecino del sector. Conozca este caso de maltrato animal.

En las imágenes se observa cómo un joven persigue al can y lo patea cuando el animal llega a la puerta de su domicilio, hecho que motivó la alerta ciudadana.

De acuerdo con la normativa vigente, el presunto agresor podría enfrentar una multa de hasta USD 4.820 por daño intencional a un animal de compañía.

Intervención inmediata de la UBA

Tras conocer el caso, la UBA activó su protocolo de atención y acudió al conjunto habitacional San Francisco de Huarcay, ubicado en el sur de la ciudad.

La intervención contó con el acompañamiento de personal de la Agencia Metropolitana de Control (AMC) y de la Policía Nacional, para garantizar el procedimiento.

En el sitio, los inspectores identificaron a ‘Oso’ fuera de su domicilio y dialogaron inicialmente con un familiar de los tutores, quienes no se encontraban en el lugar.

Evaluación veterinaria y estado de salud tras el maltrato animal

Durante la inspección, un médico veterinario de la UBA realizó una evaluación clínica completa al animal.

El diagnóstico determinó que no presentaba lesiones de consideración, caminaba con normalidad y no manifestaba dolor al tacto.

Este resultado permitió descartar afectaciones físicas graves, aunque el proceso administrativo continuó debido a la agresión registrada.

Maltrato animal, actuación frente al presunto agresor

De forma paralela, otro equipo de la UBA se trasladó al domicilio del presunto agresor, con quien se mantuvo un diálogo directo.

La persona involucrada reconoció su error, ofreció disculpas por su accionar y señaló que no existían conflictos previos con el animal.

Con base en las evidencias recopiladas, la UBA elaborará el informe técnico correspondiente, que será remitido a la AMC para la determinación de la infracción administrativa.

Recomendaciones sobre tenencia responsable

Posteriormente, los inspectores conversaron con los tutores de ‘Oso’, recordándoles la importancia de la tenencia responsable.

La UBA advirtió que los animales de compañía no deben permanecer sin supervisión en espacios públicos o áreas de acceso común.

Cuando un animal queda solo, puede exponerse a agresiones, peleas, extravíos o situaciones que deriven en mordeduras al intentar defender su territorio.