Con maquinaria pesada, el cantón Portoviejo se adelanta a los efectos del invierno . Lo hace con un plan de intervención hídrica que busca reducir los riesgos de inundaciones en las zonas rurales. El operativo incluye la limpieza y reconformación de cauces y canales. Esta es una tarea crucial en un territorio que cada año enfrenta las consecuencias de las lluvias intensas.

Los trabajos, liderados por la Dirección de Riego y Recursos Hídricos de la Prefectura de Manabí, se ejecutan en distintas parroquias donde las comunidades y los cultivos suelen ser los más afectados. Ronald Vélez, técnico responsable del proyecto, explicó que el propósito es “recuperar la capacidad natural de los ríos y canales para garantizar el flujo adecuado del agua y disminuir los riesgos para la población”.

Intervención en siete parroquias y más de mil metros de cauce

El plan se desarrolla en las parroquias Abdón Calderón, Riochico, Picoazá, Alhajuela, San Plácido, Colón y Simón Bolívar, donde los equipos trabajan en la remoción de sedimentos y la rehabilitación de estructuras naturales.

Entre los principales puntos de acción están los siguientes:

  • 15 maquinarias en operación (excavadoras de brazo corto y largo).

  • 1.270 metros lineales de intervención en el Riochico, sector Las Delicias (San Plácido).

  • 10% de avance registrado en la primera semana de trabajo.

  • Siete parroquias beneficiadas con labores de limpieza y reconformación.

Estos trabajos son parte de una estrategia técnica que busca fortalecer la capacidad de drenaje y proteger las zonas agrícolas de eventuales desbordamientos.

La prevención, una inversión necesaria

En el sector Las Delicias, sobre el Río Chico, las labores incluyen desazolve, limpieza y reconstrucción de muros y taludes con el uso de una excavadora de brazo largo. Vélez indicó que esta área fue una de las más golpeadas por las lluvias del último invierno, lo que motivó su priorización. “Avanzamos a buen ritmo y con resultados visibles. Nuestra meta es dejar los cauces listos antes de que se intensifiquen las lluvias”, subrayó el técnico.

El enfoque de las acciones apunta a la prevención, considerada por los especialistas como la herramienta más eficaz para reducir los impactos económicos y sociales que deja cada temporada invernal. Además, estas labores contribuyen a mantener la seguridad hídrica y productiva en el territorio.

Las imágenes de los desbordamientos pasados siguen presentes en la memoria colectiva de los portovejenses. Esta vez, la apuesta está en anticiparse al riesgo con trabajo técnico y sostenido. El fortalecimiento de los cauces no solo protege a las comunidades, sino que mejora la resiliencia ambiental de una provincia que cada año enfrenta nuevos desafíos climáticos.