Personal del Ministerio del Ambiente, en coordinación con la Unidad de Policía Ambiental (UPMA) y técnicos municipales, ejecutó el rescate de 21 especímenes de fauna silvestre entre el 13 y 14 de enero de 2026. La acción se realizó en los terrenos del exaeropuerto Reales Tamarindos, donde la empresa Portovivienda realizó la tala de vegetación el pasado 19 de diciembre. El operativo respondió a las denuncias ciudadanas sobre la vulnerabilidad de los animales tras la pérdida de su hábitat natural.
"Era un ecosistema donde habían ardillas, iguanas, aves de diversas especies. Desde que se talaron los árboles, entre el 70% y 80% de los animales silvestres que aquí había se han muerto o han desaparecido".
Grey Vera, activista por los derechos de los animales.
Protocolos de rescate y reubicación
El proceso de extracción y protección de la fauna se desarrolló durante dos jornadas consecutivas. Según las autoridades ambientales, las acciones consistieron en la captura segura de 18 iguanas, 2 boas y 1 zarigüeya, las cuales fueron evaluadas físicamente antes de ser trasladadas. Roberto Briones, director municipal de Gestión de Riesgo y Sostenibilidad Ambiental, aseguró que las labores se efectuaron cumpliendo los protocolos técnicos para el manejo de vida silvestre.
El destino elegido para la liberación de estas especies fue el Parque Las Vegas. Las autoridades determinaron que este espacio público posee condiciones ecológicas similares al ecosistema destruido en el exaeropuerto, lo que facilitará la adaptación de los ejemplares. En el operativo participaron también la Alcaldía de Portoviejo, la empresa pública Portovivienda y especialistas de la Sociedad de la Biodiversidad de la Costa.
Este despliegue institucional tuvo lugar luego de que un grupo de mujeres denunciara a través de redes sociales la situación de abandono y riesgo en la que quedaron los animales tras la intervención de las maquinarias. La presión digital y el monitoreo ciudadano fueron determinantes para que las instituciones coordinaran el salvamento de los ejemplares que aún permanecían en la zona de intervención.
Vulnerabilidad y vigilancia ciudadana
Pese al éxito del rescate oficial, observadores locales mantienen reservas sobre el alcance total de la medida. Grey Vera, ciudadana que realizó el seguimiento de la fauna desde el inicio de la tala, señaló que la cantidad de animales recuperados no representa ni el 30% de la población total que habitaba originalmente el sector. Según Vera, el área del exaeropuerto albergaba una biodiversidad considerable, incluyendo ardillas y diversas especies de aves.
Durante los días posteriores al corte de árboles y maleza, voluntarios y defensores de los animales se organizaron de forma independiente para suministrar asistencia básica. Debido a que el entorno natural de alimentación fue removido, los ciudadanos instalaron recipientes con agua, frutas y legumbres para evitar la deshidratación y muerte de los ejemplares que quedaron expuestos a la intemperie tras la pérdida de cobertura vegetal.
Impacto en el ecosistema local
La tala en el exaeropuerto ha generado un debate sobre el equilibrio entre el desarrollo urbano de Portoviejo y la conservación de la biodiversidad urbana. Antes de la intervención de Portovivienda, el terreno funcionaba como un pulmón verde y refugio para fauna silvestre que se había adaptado al entorno del antiguo aeropuerto.
Las autoridades municipales indicaron que las acciones de protección animal continuarán bajo vigilancia técnica para asegurar que el Parque Las Vegas soporte la carga biológica de los nuevos especímenes. Por su parte, los colectivos ambientales solicitan que futuros proyectos de infraestructura incluyan estudios de impacto sobre la fauna antes de iniciar la remoción de vegetación para evitar situaciones de emergencia como la registrada.