Cien productores agropecuarios de las comunidades Mejía, La Elvira y San Silvestre, del cantón Portoviejo, recibieron su certificado de graduación tras completar un proceso de capacitación. Este proceso se desarrolló mediante las Comunidades de Aprendizaje de la Agricultura Familiar Campesina, impulsadas e impartidas por técnicos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP).

La actividad se realizó con el objetivo de fortalecer prácticas productivas, rescatar conocimientos tradicionales y mejorar la economía rural.

Importancia de la agricultura familiar campesina

La metodología de la Comunidad de Aprendizaje promueve un intercambio de saberes entre técnicos y productores. Este enfoque facilita la adopción de prácticas innovadoras y permite recuperar saberes ancestrales que fortalecen los procesos productivos. La dinámica colaborativa impulsa una relación más cercana entre las comunidades y los especialistas del sector.

Laura Londoño, directora Distrital en Portoviejo del MAGP, destacó que adquirir conocimientos es fundamental para mejorar el trabajo agrícola. Señaló que, como Gobierno, existe un compromiso permanente con las labores en el campo, mediante capacitaciones en territorio y entrega de herramientas. Estas acciones, subrayó, permiten aumentar la productividad, fortalecer la producción y mejorar la economía familiar.

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El proceso formativo duró varias semanas.

Además, la funcionaria resaltó que la agricultura familiar campesina es un sector productivo importante en el país. Recordó que este modelo se caracteriza por unidades familiares dedicadas al autoconsumo y la venta, con un enfoque en la producción local y a pequeña escala. Esta actividad representa una gran proporción de las unidades de producción agrícola y contribuye de manera significativa a la producción nacional de alimentos.

Aporte social y económico del sector

María Eulalia Calderón, en representación de los graduados, dijo que ella y sus compañeros se sienten muy satisfechos por la oportunidad de participar en las capacitaciones. Afirmó que la experiencia les permitió mejorar sus habilidades, ampliar conocimientos y fortalecer sus prácticas en las Unidades Productivas Familiares. Además, aseguró que replicarán estos aprendizajes en cada una de sus comunidades.

La Agricultura Familiar Campesina (AFC) es un modelo productivo, social y cultural donde la familia constituye el centro de la actividad agropecuaria. Este modelo genera alimentos frescos y saludables para el consumo local y nacional, fortaleciendo la economía local y aportando a la seguridad alimentaria. La AFC ocupa el 75% de las Unidades Productivas Agropecuarias (UPAS) y produce el 60% de los alimentos consumidos en el país.

Asimismo, este sector contribuye con el 80% de los empleos agrícolas directos, consolidándose como un pilar esencial para el desarrollo rural, el sustento comunitario y la dinamización económica en territorios productivos. Su importancia refleja el impacto social y económico que generan estas unidades familiares en la cadena alimentaria nacional.