Este jueves 29 de enero de 2026, el Municipio de Portoviejo oficializó el inicio de la fase de pruebas de la planta de tratamiento de agua potable Mancha Grande, ubicada en la parroquia San Plácido. El acto, liderado por el alcalde Javier Pincay, representantes de organismos multilaterales y autoridades locales, representa la puesta en marcha de uno de los ejes fundamentales del Plan Triple AAA. El objetivo de esta etapa es verificar la operatividad de la infraestructura y detectar posibles fallas antes de proceder con la distribución masiva del líquido vital hacia las zonas rurales beneficiadas.
Avance técnico y financiamiento internacional
El inicio de las operaciones técnicas consistió en el accionamiento de la válvula que permite el ingreso de agua desde la captación hacia las unidades de tratamiento. Según explicó el alcalde Pincay, esta fase es crítica para garantizar que el sistema cumpla con los estándares de calidad requeridos. La obra cuenta con el respaldo de entidades internacionales como el Banco Europeo de Inversiones (BEI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los fondos CAP y la cooperación española, quienes financian el 68% del proyecto.
La presencia de delegados de estos organismos durante el evento tuvo como fin constatar el avance físico de la obra. Las autoridades municipales de Portoviejo señalaron que el cumplimiento de los cronogramas fortalece la confianza de los aliados internacionales, lo que asegura la continuidad del flujo de recursos económicos necesarios para completar el Plan Triple AAA. A pesar de existir rubros pendientes de pago con contratistas, la gestión administrativa actual enfatizó que la transparencia ha sido clave para mantener el apoyo externo.
La infraestructura ha sido proyectada con una visión de largo plazo. Los estudios técnicos estiman que la planta tendrá una operatividad plena hasta el año 2052, aunque las proyecciones de las autoridades sugieren que su vida útil podría extenderse más allá de ese periodo mediante mantenimientos preventivos.
Alcance poblacional y cobertura rural
En su etapa inicial, el sistema Mancha Grande beneficiará directamente a una cifra estimada de entre 25.000 y 26.000 familias de la zona rural de Portoviejo. En términos demográficos, esto representa a aproximadamente 78.000 personas que residen en las parroquias rurales del cantón. Se prevé que, conforme avance el crecimiento poblacional, la cobertura alcance a 110.000 habitantes para mediados de siglo.
Tras la culminación de la fase de pruebas de funcionamiento, el cronograma establece un periodo de tres meses de pruebas asistidas. Durante este tiempo, el personal técnico de la empresa pública Portoaguas recibirá capacitación especializada para la operación autónoma del sistema. Simultáneamente, se iniciará el abastecimiento paulatino a las parroquias de San Plácido, Alajuela y Chirijos, donde ya se han realizado las instalaciones de guías domiciliarias.
El proceso de instalación de medidores de agua se llevará a cabo durante este mismo periodo de prueba. En localidades como Calderón y Alajuela, los técnicos municipales ya han identificado los puntos de conexión necesarios para integrar a los nuevos usuarios al sistema formal de facturación y control de consumo.
Impacto social y sostenibilidad del modelo
Para los habitantes de San Plácido, la llegada del servicio representa una transformación en su calidad de vida. Ciudadanos como Alejandra Saltos, de 27 años, relataron que actualmente dependen de pozos artesanales que suelen secarse durante las temporadas de estiaje, obligándolos a consumir agua cruda o buscar fuentes alternativas. La expectativa de contar con servicio 24/7 es alta, aunque persiste la incertidumbre sobre los costos operativos.
"Nunca nos imaginamos tener agua potable, y durante todo el día".
Alejandra Saltos, habitante de la parroquia San Plácido.
Frowen Moreira, presidente de la Junta Parroquial de San Plácido, confirmó que existen 870 usuarios catastrados listos para recibir el servicio. Moreira destacó que el proyecto es el resultado de un proceso histórico que involucra a varias administraciones, mencionando que los estudios y la ejecución inicial comenzaron en el periodo de Agustín Casanova, dándole continuidad la gestión actual para garantizar el beneficio de la ruralidad de Portoviejo.
En cuanto a la sostenibilidad financiera, el municipio indicó poseer un modelo de gestión diseñado para asegurar el retorno de la inversión y el pago de los créditos internacionales. No obstante, aún no se han hecho públicos los detalles sobre el precio del metro cúbico ni los gastos operativos mensuales del sistema. Usuarios como Ignacio Cedeño expresaron su disposición a pagar por el servicio, reconociendo la necesidad de cubrir los compromisos adquiridos con los organismos multilaterales.
El proyecto Triple AAA se inició entre 2021 y 2022, durante la administración del exalcalde, Agustín Casanova, quien contrató los estudios y gestionó los recursos para Portoviejo.