El 8 de julio de 2025, se cumplen 20 años de la firma del acta que puso fin al paro cívico en Portoviejo, liderado por el Comité de Paro y apoyado por la entonces alcaldesa Patricia Briones, en la Base Naval de Jaramijó, para exigir al gobierno de Alfredo Palacio obras de infraestructura y servicios básicos.

Un paro que marcó historia de Portoviejo

El 4 de julio de 2005, Portoviejo inició un paro cívico que duró cuatro días y culminó el 8 de julio con la firma de un acta de terminación en la Base Naval de Jaramijó. El acuerdo, alcanzado entre el gobierno del expresidente Alfredo Palacio(+) y el Comité de Paro, respondió a las demandas ciudadanas por mejoras en agua potable, alcantarillado, vialidad rural y el manejo de las quebradas de Galápagos y Montesanto. Patricia Briones, alcaldesa de Portoviejo en ese momento, destacó que el paro fue “una victoria para el pueblo”.

El Hospital de Especialidades es el resultado de esa lucha. Aunque en un principio se planteó fue una maternidad, según Briones.

El movimiento logró compromisos para obras valuadas en $80 millones, según Briones. Estas incluyeron proyectos de infraestructura hidrosanitaria y vial, que comenzaron a ejecutarse al año siguiente. Sin embargo, el encauzamiento de la quebrada de Río de Oro no se concretó, según precisó la exalcaldesa.

Ana Pilay, entonces presidenta del Frente Popular de Manabí, recordó que el paro surgió por el abandono en que se encontraba la ciudad. “No teníamos agua potable ni alcantarillado en la mayoría de los barrios urbanos. Portoviejo tenía necesidades urgentes en infraestructura escolar y vialidad”, afirmó.

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Portoviejo conmemora 20 años del paro cívico que logró obras por $80 millones -

Organización y lucha ciudadana de Portoviejo

El Gran Paro se gestó en los barrios, impulsado por organizaciones sociales como el Frente Popular, la Junta Cívica y colectivos de trabajadores. Pilay explicó que, tras meses de promesas incumplidas por gobiernos anteriores, se convocó una Asamblea del Pueblo en abril de 2005 para planificar la protesta. En una reunión posterior en las instalaciones de la Unión Nacional de Educadores (UNE), la alcaldesa Briones se sumó al movimiento, un hecho que Pilay calificó como “histórico” por la unión entre autoridades y ciudadanía.

A pesar de intentos de boicot por parte de algunos sectores políticos y de la Iglesia, según Pilay, el Comité de Paro mantuvo el control del movimiento. “En la primera reunión en el fuerte militar Manabí, le dijimos a la alcaldesa que el paro lo dirigía el pueblo, no las autoridades”, señaló la exconcejal. La unidad de los ciudadanos fue clave para resistir la presión externa.

Durante los cuatro días de paro, la ciudad enfrentó represión policial y militar. Pilay relató que las fuerzas del orden recibieron instrucciones del gobierno nacional para disolver la protesta, pero la determinación de los portovejenses prevaleció. “Cuando el pueblo se une, no hay fuerza que lo detenga”, afirmó.

Impacto y ejecución de obras

Tras la firma del acta, los recursos para las obras comenzaron a llegar en 2062. Trajano Andrade, entonces ministro de Obras Públicas, entregó los primeros fondos para la vialidad rural durante una sesión solemne el 12 de marzo de 2002, bajo la presidencia de Rafael Correa, según Briones. Estas obras mejoraron significativamente el acceso a servicios básicos en Portoviejo, aunque el proyecto de la quebrada de Río de Oro quedó pendiente.

El paro también dejó un legado de organización social. La colaboración entre el Comité de Paro, liderado por figuras como Pilay, y la alcaldía de Briones marcó un precedente en la lucha por los derechos ciudadanos en Manabí. “Portoviejo mostró su dignidad y logró que el gobierno cumpliera”, destacó Pilay.

Contexto de la crisis de 2001

El paro de 2005 se dio en un contexto de inestabilidad política y social en Ecuador. Alfredo Palacio (+)asumió la presidencia en abril de 2005, tras la destitución de Lucio Gutiérrez, pero las demandas de Portoviejo se remontaban a años de abandono por parte de gobiernos anteriores. La falta de infraestructura básica y las inundaciones recurrentes en la ciudad motivaron la movilización, que se convirtió en un referente de lucha cívica en la región.

Legado del Gran Paro

A 20 años del paro, Portoviejo recuerda este episodio como un hito de resistencia y unidad. Las obras logradas transformaron la ciudad, mejorando la calidad de vida de sus habitantes. Sin embargo, líderes como Pilay enfatizan que la lucha por el desarrollo continúa, especialmente en áreas aún desatendidas como el encauzamiento de quebradas. La conmemoración de este aniversario destaca la importancia de la participación ciudadana para exigir soluciones efectivas a problemas estructurales.