El plan de acciones anticipadas del Municipio de Portoviejo para mitigar los efectos de las lluvias, registra un avance del 75 % e incluye la intervención de quebradas, canales, esteros y muros de gaviones tanto en la zona urbana como rural. Así lo explicó durante entrevista en Manavisión Plus, Roberto Briones, director cantonal de Gestión de Riesgos y Sostenibilidad Ambiental.

-¿Cómo se está preparando el Municipio de Portoviejo ante la llegada de la temporada invernal?

Nosotros tenemos dos momentos claramente definidos: la época seca y la lluviosa. En ese marco trabajamos bajo un plan de acciones anticipadas y un plan de respuesta cantonal , que nos permiten intervenir tanto en la zona urbana como en la rural. Al momento, este plan registra un avance del 75 % , con labores preventivas en quebradas, canales, esteros y muros de gaviones. Estas acciones buscan mitigar los impactos que podría generar un invierno intenso.

-¿En qué estado se encuentran los trabajos de limpieza y mantenimiento de muros de gaviones y quebradas?

Trabajamos en la zona urbana en la limpieza desazolves en 65 muros de gaviones prioritarios, alcanzando un 95 % de avance . Se ha retirado material hasta dos metros de profundidad y seis metros de extensión para mejorar el flujo y la capacidad de contención. En la parroquia Francisco Pacheco y el sector El Progreso, por ejemplo, hay 35 muros que requerían atención urgente. En paralelo, se coordina con otras instituciones el mantenimiento de canales y quebradas que presentan alto riesgo de desbordamiento.

-¿Qué otras acciones complementarias están realizando?

Estamos articulando con la Casa de la Cultura un proyecto de dragado del río Portoviejo , en un tramo aproximado de dos kilómetros . Aunque la competencia directa de limpieza de ríos recae en los gobiernos provinciales, hemos asumido un rol de colaboración activa. Portoviejo está expuesta a eventos sísmicos, y eso nos exige mantener personal capacitado y equipos listos para actuar de inmediato , como ocurrió en El Paraíso, donde se respondió fuera de la época lluviosa gracias al contingente preparado.

-Algunas comunidades reclaman que las acciones municipales llegan tarde. ¿Qué responde ante esa queja?

Entiendo la preocupación, pero debo aclarar que trabajamos desde mayo en acciones preventivas . Invitamos a los ciudadanos a acercarse a la Dirección de Riesgos para incluir sus sectores en la planificación. En el último invierno aparecieron quebradas que no se activaban desde hace 50 años , lo que demandó esfuerzos adicionales. Hoy contamos con 20 maquinarias propias que permiten intervenir sin depender de contrataciones externas, algo que no existía antes de 2023.

-Otro de los problemas que persisten son las construcciones en zonas de riesgo. ¿Cómo se controla aquello en zonas vulnerables a inundaciones?

La ley nacional prohíbe construir a menos de 50 metros de las riberas de los ríos , y en Portoviejo tenemos una ordenanza más estricta: 55 metros . Cuando detectamos que un predio está en zona de riesgo, no otorgamos certificación de construcción . Hemos sido firmes en ese sentido. No podemos repetir los errores del pasado, donde se levantaron casas sobre rellenos o quebradas tapadas , como ocurre en La Libertad 2. Allí ya se desarrollan estudios geotécnicos y geofísicos para definir obras de mitigación.

-¿Por qué se hace tan difícil el control?

Lamentablemente, en algunos casos los propietarios cuentan con acciones de protección emitidas por jueces , lo que nos impide desalojar. Estamos en una lucha legal constante, pero insistimos en que el bien común debe prevalecer sobre el particular . No se puede cercar una quebrada ni construir sobre su cauce. El llamado es claro: no improvisen . Asesórese antes de construir y acérquese a la Dirección de Riesgos para verificar la seguridad del terreno.

-¿Cuántas familias permanecen actualmente en zonas de riesgo y qué se ha hecho para reubicarlas?

Existen aproximadamente 500 familias en situación de riesgo, concentradas en sectores como La Libertad II, Fátima, Cevallos y Subidita al Cielo . Estas alertas datan de 2017 , tras el terremoto, cuando el suelo se vio gravemente afectado. El municipio no tiene competencia directa en vivienda, pero ha habilitado 11 hectáreas en la parroquia Picoazá para que el Ministerio de Vivienda -o su entidad sucesora- ejecute un proyecto habitacional. El terreno está listo; ahora falta la fase de selección y validación de las primeras 50 familias beneficiarias .

-¿Esas 500 familias son las que se dijo hace algunos meses que debían ser reubicadas de inmediato?

Correcto, son familias que no están desde ahora sino que estas alertas vienen desde el año 2017, después del terremoto.

-¿Ya tienen identificadas a las primeras 50 familias que van a se reubicadas?

Todavía están en proceso de selección , pero la selección también conlleva que las familias deban cumplir con ciertos requisitos que es ahí donde se detiene ciertos procesos y no dan ese paso acelerado que nosotros sugerimos.