Durante 2025, el Municipio de Portoviejo ejecutó diversos programas sociales en zonas urbanas y rurales, con énfasis en la atención integral de los sectores más vulnerables. Las intervenciones incluyeron acciones en salud física y mental, deporte, protección de derechos y respuesta ante emergencias, entre otras.
Estas iniciativas alcanzaron a miles de personas, entre niños, adolescentes, adultos mayores, personas con discapacidad, mujeres víctimas de violencia y familias afectadas por desastres naturales, mediante proyectos de ejecución directa y otros realizados en coordinación con entidades y fundaciones.
En entrevista con El Diario, el director cantonal de Desarrollo Social y Humano, David Villacreses Briones, detalla los alcances del trabajo realizado y las proyecciones para el próximo año.
A lo largo del año, el cabildo impulsó diversos proyectos sociales. ¿Con cuántos programas trabajó la administración y cuál fue su alcance?
La administración municipal, tal como lo establece el artículo 249 del Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD), no puede aprobar su presupuesto si no asigna al menos el 10 % de los ingresos no tributarios para la atención de grupos prioritarios.
Estos grupos están contemplados en el artículo 35 de la Constitución y comprenden a niños, niñas y adolescentes; adultos mayores; personas con discapacidad y con enfermedades catastróficas; mujeres embarazadas, víctimas de violencia, así como personas que han sufrido afectaciones por desastres naturales o de origen antrópico.
En este contexto, el GAD Municipal contó con 23 programas de desarrollo social durante el año 2025.
¿Cuáles fueron los proyectos que se ejecutaron de manera directa?
Uno de los proyectos emblemáticos es el Plan de Atención al Adulto Mayor, que benefició a más de 1.000 adultos mayores con atenciones regulares en distintos puntos de las zonas urbanas y rurales del cantón.
El programa incluyó atención en salud mental, terapia ocupacional, servicios médicos y nutricionales. Otro proyecto destacado fueron las Defensorías Comunitarias, conformadas por grupos de hombres y mujeres que promovieron los derechos en sus comunidades, además de acompañar y asesorar a personas víctimas de violencia.
Actualmente, el cantón cuenta con más de 300 defensores comunitarios capacitados y certificados, distribuidos en 18 puntos.
El invierno fue uno de los eventos más complejos del año pasado. ¿Cómo respondió el municipio?
Desde febrero, cuando se intensificaron las lluvias, se atendió a cerca de 6.000 familias damnificadas mediante la entrega de ayuda humanitaria, la habilitación de alojamientos temporales y el acompañamiento a grupos vulnerables.
¿Qué está pendiente en la atención postinvierno?
Estamos a la espera de que el Ministerio de Infraestructura concluya el proceso para el desembolso de los bonos de arrendamiento y para la construcción de 50 viviendas en un asentamiento de Picoazá. Se prevé que este proyecto se concrete en 2026.
En cuanto a niñez y adolescencia, ¿qué acciones se ejecutaron?
Más de 1.500 niños, niñas y adolescentes entrenan actualmente en las escuelas deportivas municipales, que durante 2025 se incrementaron a 31 a nivel cantonal.
Además, el municipio cuenta con una escuela de deporte adaptado, que permite que niños y jóvenes con discapacidad también accedan a procesos de formación deportiva. Asimismo, se mantienen convenios con organizaciones como Aldeas SOS, Fe y Alegría, Casa Hogar de Belén, Fundación San Jorge y World Vision, entre otras.
¿Qué resultados tuvieron los programas nutricionales que se desarrollaron en 2025?
Con el proyecto NutriMamás atendimos a 1.296 niños menores de tres años, logrando que, hasta el momento, más del 60 % de los pacientes captados dejen de estar en las estadísticas de desnutrición crónica infantil.
Esto tiene un impacto positivo en el corto y largo plazo, ya que un niño con una correcta nutrición desarrolla mejor sus capacidades. Gracias a este trabajo, recibimos un reconocimiento por la corporación Líderes para Gobernar por buenas prácticas en la administración pública.
Con las brigadas de salud atendimos a 4.769 portovejenses en medicina general, nutrición, psicología, optometría, rehabilitación física, terapia ocupacional, odontología y psiquiatría. También llegamos a 2.000 usuarios con el proyecto Adolescentes del Valle, trabajando en salud mental, educación sexual y reproductiva. Nuestra meta es disminuir el índice de embarazo adolescente.
¿Cómo resume el impacto de este trabajo social?
Este es un trabajo muchas veces silencioso y no tan visible. No es como una calle o un parque, pero deja un impacto profundo en la sociedad. La obra de infraestructura es importante, pero si el tejido social está roto, no hay sociedad que progrese.
Por ello, y gracias al alcalde Javier Pincay, los servicios sociales han incrementado su alcance y calidad durante esta administración municipal. (8)