Desde 2018 , al menos 10 mujeres trabajan como controladoras en la cooperativa de transporte Ayacucho en Portoviejo, Manabí, cobrando pasajes y gestionando unidades de buses intracantonales e intercantonales, desempeñando un rol tradicionalmente masculino con igualdad de condiciones laborales, según dirigentes y trabajadoras.

Mujeres en la cooperativa Ayacucho

En la cooperativa Ayacucho, 10 de las 27 unidades cuentan con mujeres controladoras, conocidas popularmente como “oficiales”. Genesis Quiroz, de 20 años , es una de ellas. “No conseguí un cupo en la universidad, pero este trabajo me gusta. Mi papá tenía un bus, así que estoy familiarizada”, explicó. Quiroz ve esta labor como una oportunidad temporal, pero no descarta adquirir un bus propio en el futuro.

El trabajo implica madrugadas duras, con turnos que comienzan a las 03:30 o 04:00 . “Lo más difícil es levantarse tan temprano y, a veces, cargar objetos pesados. Pero los hombres nos ayudan cuando saben que hay una controladora”, afirmó Quiroz. Las condiciones de pago y trato son idénticas a las de los hombres, según las trabajadoras.

La cooperativa Ayacucho opera en rutas intracantonales, conectando sectores de Portoviejo, y su inclusión de mujeres refleja un cambio en el sector del transporte público.

Presencia femenina en otras cooperativas de Portoviejo

La cooperativa Vuelta Larga, que presta servicios entre Santa Ana, Portoviejo y Manta, cuenta con 8 mujeres controladoras . Rogelia Moreira, de 70 años , trabaja como oficial desde 2018 . “A veces es difícil por los turnos de madrugada y las responsabilidades del hogar, pero es manejable”, comentó. Su experiencia destaca la adaptabilidad de las mujeres en este oficio.

En la cooperativa Crucita, 6 a 7 mujeres trabajan como controladoras en las 35 unidades de la operadora, con otras cuatro que lo hacen de manera ocasional, dos o tres veces por semana. Carlos García, controlador de Crucita, señaló que muchas son familiares de los dueños de los buses. “Muy pocas son contratadas sin vínculos familiares”, precisó.

García destacó que los dueños confían más en las mujeres para este rol, aunque no explicó las razones específicas de esta percepción.

Contexto del transporte en Manabí

La Unión Provincial de Cooperativas de Transporte Público no dispone de estadísticas oficiales sobre el número total de mujeres controladoras en Manabí. Sin embargo, Eduardo Burgos, gerente del gremio, indicó que este fenómeno es más común en cooperativas intracantonales e intercantonales que en las interprovinciales. “Es un cambio social que se está viendo en el sector”, afirmó.

El rol de controlador implica cobrar pasajes, gestionar el itinerario y, en ocasiones, manejar cargas. Las mujeres han asumido estas tareas con igualdad de condiciones laborales, según los entrevistados. “El trato y el pago son los mismos que para los hombres”, aseguró Burgos.

Desafíos y perspectivas

Las controladoras enfrentan desafíos como horarios extenuantes y tareas físicamente demandantes, pero destacan el apoyo de sus compañeros. Quiroz y Moreira coincidieron en que el trabajo, aunque exigente, les permite generar ingresos y contribuir al sector del transporte.

La presencia de mujeres en este rol refleja una mayor inclusión en un oficio históricamente dominado por hombres , especialmente en rutas locales de Portoviejo y Manabí. Las cooperativas esperan que esta tendencia continúe, fortaleciendo la participación femenina en el transporte público.