Desde diciembre de 2025, los moradores del sector de la entrada a la ciudadela Las Orquídeas y zonas aledañas a la avenida Del Ejército en Portoviejo sufren la interrupción del servicio de agua potable. La suspensión, que inicialmente fue programada por la empresa pública Portoaguas para durar cinco días por trabajos de mantenimiento, se ha prolongado hasta este miércoles 14 de enero de 2026. El retraso responde a la complejidad de una filtración no localizada y a las dificultades en el proceso de migración de la red de tubería vieja a la nueva, afectando las actividades básicas de cientos de familias.

La intervención técnica comenzó con el objetivo de mejorar la presión del líquido en los domicilios, un problema recurrente denunciado por los usuarios durante el año pasado. Según lo explicado por Víctor Vera, director de operaciones de Portoaguas, el plan consistía en desconectar circuitos de la red antigua para integrarlos al nuevo sistema. No obstante, los plazos ofrecidos por la entidad se han incumplido sucesivamente, generando desesperación entre los habitantes, quienes aseguran que las tuberías permanecen secas a pesar de las promesas de restablecimiento.

Los vecinos del sector, como Juana Loor, manifiestan que la última notificación de la empresa indica un nuevo plazo de cinco días adicionales para solventar el daño. Esta situación ha obligado a la población a modificar sus rutinas de higiene y limpieza. Moradores como Holger Intriago señalan que el personal técnico ha enfrentado retos mayores a los previstos, específicamente una fuga interna que impide la correcta presurización del sistema en el lado derecho de la avenida principalH

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Holger Intriago, afectado por la suspensión del servicio de agua potable.

Impacto económico y abastecimiento alternativo

Ante la falta de suministro por red, la empresa municipal ha desplegado tanqueros para distribuir agua en la zona afectada. Sin embargo, los ciudadanos denuncian que la frecuencia de estos vehículos es insuficiente para cubrir la demanda diaria de todos los hogares. Esta escasez ha forzado a familias a recurrir a proveedores privados, incurriendo en gastos extraordinarios que afectan la economía doméstica en el inicio del año.

"Desde el año pasado siguen arreglando las tuberías pero todavía no tenemos agua. Estamos desesperados porque el servicio no se restablece y necesitamos el líquido. Es desesperante estar sin agua en las tuberías"

Juana Loor, afectada por la suspensión del servicio de agua potable.

El costo de un tanquero privado en la zona puede alcanzar los 35 dólares, un valor que muchos residentes consideran elevado sumado a la planilla mensual que siguen recibiendo. Casos como el de Roxana Cedeño ilustran la gravedad de la crisis; la usuaria afirma llevar un mes sin realizar tareas básicas como lavar ropa, debido a que el agua entregada por los tanqueros municipales se prioriza exclusivamente para el consumo humano y la preparación de alimentos.

Contexto de la infraestructura hídrica

El proyecto de modernización de la red en esta zona de Portoviejo busca eliminar las pérdidas de agua en tuberías obsoletas que han cumplido su vida útil. El proceso de interconexión, aunque necesario para garantizar la sostenibilidad del servicio a largo plazo, ha dejado en evidencia la fragilidad de la infraestructura actual. La empresa Portoaguas había previsto que para el 30 de diciembre el servicio estaría normalizado, pero los problemas técnicos detectados durante las pruebas de presión obligaron a mantener los cortes.

A la fecha, el sector de la entrada a Las Orquídeas permanece bajo vigilancia de los técnicos de operaciones. La comunidad espera que el nuevo plazo de cinco días, emitido este martes, sea definitivo. Mientras tanto, la baja presión y la falta total de agua siguen siendo el principal reclamo en una de las zonas con mayor densidad poblacional del norte de la capital manabita.