Más de 50 viviendas resultaron afectadas tras el daño de la tubería del acueducto que abastece de agua potable a Manta, desde Caza Lagarto (Santa Ana),
Todos ocurrió alrededor de las 19h30 del miércoles 22 de octubre, cuando los habitantes del callejón Arnaldo Vinces, de la ciudadela El Paraíso de Portoviejo, escucharon una explosión. Luego, observaron cómo el agua brotaba con fuerza y ocasionó el colapso de un árbol de ceibo.
María Vélez, una de las afectadas, relató que cuando escuchó la fuerte explosión, salió de su casa a ver lo que ocurría y observó la gran cantidad de agua que descendía con fuerza. desde el acueducto que pasa a unos 50 metros de su casa.
“Fue una cosa horrible”, contó Vélez, quien con una lampa intentó abrir una zanja para evitar que el agua ingresara a su vivienda. A esa hora, estaba junto a su hija de siete años y, pese al peligro, logró mantenerse a salvo. Sin embargo, afuera de su casa la corriente formó un socavón de más de tres metros de profundidad, y teme que la tierra siga cediendo.
Pérdidas materiales y riesgo en la zona
En la parte baja del callejón, el agua ingresó a las viviendas. Héctor Vinces, de 79 años, con discapacidad, vivió momentos de angustia. Dijo que un familiar de la parte alta fue quien los alertó y, a pesar del esfuerzo, no pudieron contener el lodo que bajó desde la parte alta.
“Cerramos la puerta, pero el agua igual entró. Todo quedó lleno de lodo”, explicó. El auto familiar terminó cubierto de lodo al igual que el taller de costura de su esposa, donde se dañaron máquina, telas y otros materiales. Los daños económicos aún no han sido cuantificados, pero la familia asegura que son numerosos.
Walter Vinces, también reportó la pérdida de herramientas en su taller.
Autoridades activaron respuesta inmediata
El director de Riesgos y Sostenibilidad Ambiental del Municipio de Portoviejo, Roberto Briones, informó que tras la alerta, el alcalde Javier Pincay dispuso la activación del Comité de Respuesta Cantonal, con la participación de 100 funcionarios y 12 maquinarias. “Desde la noche del miércoles y la madrugada del jueves se retiraron más de 50 volquetas de sedimento”, explicó Briones.
Según el funcionario, son más de 50 familias afectadas y al menos 10 damnificadas. Varias de ellas fueron evacuadas de sus viviendas la noche del miércoles. El municipio dividió su personal en cuatro equipos para realizar tareas de limpieza, remoción de escombros y apoyo humanitario.
A las labores se sumaron funcionarios de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, el Ministerio de Salud Pública y otras instituciones. Briones indicó que se mantiene comunicación con la empresa pública de agua de Manta, responsable del acueducto, para coordinar la reparación y garantizar la asistencia a las familias perjudicadas.
El funcionario señaló que se realizará una evaluación técnica para determinar las causas de la explosión, debido a que la tubería estaba situada muy cerca del árbol de ceibo que cayó durante el incidente.