Las calles de la parroquia Picoazá, se llenaron de alegría infantil, con las fiestas de San Pedro y San Pablo. Los niños, acompañados por sus padres y familiares, desfilaron con entusiasmo, encabezados por un pequeño abanderado que, con pasos firmes, flameaba la bandera al ritmo de la banda de pueblo.

Los tambores y trompetas marcaron el compás, mientras los pequeños danzaban, llenando el aire de color. La procesión, vibrante y llena de vida, recorrió las principales calles, atrayendo miradas de los vecinos de esta parroquia de Portoviejo.

Baile, tradiciones y velorio marcaron las festividades

En el Palacio de los Negros, los presidentes, vicepresidentes y ministros infantiles tomaron el protagonismo. Luciendo sus mejores atuendos, los niños intercambiaron regalos con solemnidad. También participaron del tradicional baile con baño del perfume, que sacó sonrisas, mientras los pequeños mostraron sus dotes de baile, moviéndose al son de la música.

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El abanderado del Gobierno Negro, mostró sus dotes de baile con la bandera.

Los presentes, aplaudieron cada paso, al ritmo de la música con la banda de pueblo. Roxana Pin, madre de la reina presidenta, compartió con entusiasmo estas fiestas infantiles. Su sobrino, Matías Pin, fue el presidente del gabinete negro, liderando con carisma. “Después de las fiestas de los adultos, les tocó a los niños brillar”, comentó Pin.

La presentación de los gabinetes marcó el inicio de las actividades que iniciaron este lunes y culminaron la noche de este martes 22 de julio, con el velorio. “Somos devotos a San Pedro y San Pablo”, afirmó Roxana, resaltando la fe que une a la comunidad.

Fiestas de San Pedro y San Pablo son una tradición

Las fiestas de San Pedro y San Pablo son una tradición arraigada en Picoazá y en varias zonas costeras de Manabí. En esta parroquia de Portoviejo, las festividades inician con los adultos. La celebración, que comienza el 24 de junio y se extiende hasta el 30, incluye procesiones, danzas y misas, agradeciendo la buena pesca y cosecha.

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La tradicional banda de pueblo, participaron en las festividades.

En Picoazá, las imponentes estatuas de los santos adornan el ingreso, recordando su importancia cultural y religiosa. Los niños, con serpientes simbólicas y cintas coloridas, dan vida a esta herencia manabita.

En la parroquia Crucita, también se celebran estas fiestas religiosas, que incluye procesión marítima, donde las embarcaciones pesqueras realizan un recorrido con la imagen de los apóstoles San Pedro y San Pablo. La música, baile, cánticos y comida, acompañan el recorrido.

En la parroquia Machalilla, del cantón Puerto López, las fiestas de San Pedro y San Pablo fueron declaradas como Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador, en el año 2007.