La responsable del área de Educación Prenatal, Vanessa Palacios, informó que la tina de hidroterapia ya se encuentra operativa e incorporada formalmente al programa de preparación para el parto del Hospital Verdi. Durante la presentación del servicio explicó que se trata de una herramienta complementaria orientada al bienestar físico y emocional de la mujer.

Palacios detalló que la atención se centra en ejercicios controlados dentro del agua, diseñados para reducir la tensión corporal propia del embarazo avanzado. "La hidroterapia favorece la relajación y contribuye a la preparación para el parto mediante movimientos de bajo impacto", señaló, al tiempo que destacó su utilidad para trabajar respiración y control muscular en una etapa clave de la gestación.

En términos operativos, el servicio funciona con parámetros definidos:

  • Está recomendado para embarazadas a partir de la semana 31
  • Atiende entre tres y cuatro pacientes por día
  • Cada sesión dura entre 15 y 20 minutos
  • Incluye control previo y durante la sesión de signos vitales
  • Se realiza limpieza y recambio total del agua tras cada uso

Enfoque emocional y físico del embarazo

Según Palacios, uno de los principales objetivos de la hidroterapia es disminuir la carga emocional que suele intensificarse en el último trimestre. A medida que aumenta el peso corporal y se aproxima el parto, explicó, el agua permite mayor libertad de movimiento y genera una sensación de alivio que impacta positivamente en la gestante.

La profesional precisó que el trabajo en la tina no sustituye la educación prenatal tradicional, sino que la refuerza. "Empezamos con ejercicios de relajación que aportan directamente al proceso del parto", indicó, subrayando que las sesiones se realizan bajo supervisión permanente.

El acceso al servicio está habilitado tanto para usuarias del sistema público como privado. Palacios confirmó que pueden acudir gestantes del Ministerio de Salud Pública, afiliadas al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social o de consultas privadas. Además, aseguró que actualmente este hospital es el único que ofrece hidroterapia con enfoque exclusivo en embarazadas dentro de su cartera de servicios.

Protocolo y acompañamiento

El procedimiento incluye una evaluación previa antes de ingresar al agua. "Tomamos la presión arterial y monitoreamos durante todo el proceso", explicó Palacios. Las pacientes pueden asistir acompañadas, lo que busca generar mayor confianza y seguridad durante la sesión.

El control sanitario es uno de los ejes del programa. La tina es desinfectada completamente y el agua se cambia después de cada usuaria, como parte del protocolo establecido para evitar riesgos.

Desde la perspectiva de las usuarias, la experiencia ha sido positiva. Coralia Cedeño, con 37 semanas y media de gestación, relató que completó previamente seis sesiones de educación prenatal antes de acceder a la hidroterapia. "He aprendido técnicas de respiración y posiciones para el parto", comentó.

Sobre el trabajo en el agua, destacó el alivio físico que ha sentido. "Me genera mucha relajación, sobre todo en la espalda, que suele doler durante el embarazo", señaló, y consideró que este tipo de atención puede facilitar el proceso del parto.

Hidroterapia, una tendencia que va en aumento

La incorporación de la hidroterapia prenatal se suma a las estrategias no farmacológicas recomendadas a nivel internacional para mejorar la experiencia del embarazo y el parto, especialmente en el tercer trimestre. Su implementación bajo supervisión profesional responde a una tendencia creciente de integrar bienestar físico y salud emocional en la atención materna, en un contexto donde la preparación integral de la gestante cobra cada vez mayor relevancia.

Con información de Sofía Saldarriaga.