La tercera rotura del acueducto Caza Lagarto–Manta provocó una emergencia en la ciudadela El Paraíso de Portoviejo, afectando a más de 50 viviendas.
La mayoría de los afectados son familiares que viven en el callejón Arnaldo Vinces. María Vélez, vive en la parte alta del sector y dijo que todo empezó alrededor de las 19h30 del miércoles. A esa hora, escuchó una fuerte explosión y al salir de su casa, observó la cantidad de agua que salía del acueducto que pasa a unos 50 metros de su vivienda. “Fue una cosa horrible”, relató con tristeza.
Al ver la cantidad de agua que amenazaba con ingresar a su casa, Vélez empezó a abrir una zanja para desviar el agua, pero la fuerza de corriente estuvo a punto de arrastrarla. La mujer da gracias a Dios que no le pasó nada, pero afuera de su casa, se formó un socavón de más de tres metros de profundidad y teme que la tierra siga cediendo.
Calles cubiertas de lodo y daños materiales
A pocos metros, María José Vinces contó que el agua arrasó lodo, piedra y palos, dejando tres vehículos atrapados bajo el sedimento. “Se perdieron algunas mascotas, como perros y gatos”, señaló, al recordar que es la tercera vez que la tubería del acueducto se daña desde el 2013 que fue instalada.
Sin embargo, esta vez el daño fue mayor y el lodo alcanzó más de medio metro en el callejón. Uno de los más afectados fue Héctor Vinces, de 79 años, y con una discapacidad. Dijo que su familia hizo todo lo posible para que el lodo no ingresara a su casa, pero todos los esfuerzos fueron en vano. El auto familiar quedó cubierto de lodo, mientras que en el taller de costura de su esposa se dañaron máquina, telas y materiales.
Walter Vinces perdió parte de las herramientas de su taller y su patio quedó cubierto de lodo. Los moradores coinciden en que la tubería debe ser reubicada y exigen la reparación de sus viviendas y calles, así como una indemnización. “Es la tercera vez que se ha roto esa tubería. La tierra está quedando débil y con un invierno fuerte puede haber un deslave”, señaló Walter.
Respuesta del Municipio de Portoviejo
Desde la noche del miércoles que ocurrió la emergencia, personal del Municipio de Portoviejo acudió al lugar. Roberto Briones, director de Riesgos y Sostenibilidad Ambiental, informó que el alcalde Javier Pincay dispuso la activación de la respuesta cantonal, que incluye 100 funcionarios y 12 maquinarias. Desde la noche del miércoles hasta este jueves se retiraron alrededor de 100 volquetas llenas de sedimentos.
A las tareas se sumaron equipos de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, el Ministerio de Salud Pública y otras instituciones como Cuerpo de Bombero que ayudaron a las familias a evacuar el lodo de sus casas. “Hemos coordinado con la empresa de agua de Manta para dar la asistencia necesaria y reparar los daños”, señaló Briones.
El funcionario recalcó que más de 50 viviendas resultaron afectadas y siete familias no pueden permanecer en sus casas por el riesgo, mientras que 14 personas fueron las damnificadas.
Evaluación técnica y afectación en Manta
El gerente de la Empresa Pública Aguas de Manta (EPAM), Gustavo García, informó que se realizaron una verificación visual del daño en la tubería y que maquinaria de la empresa apoyará los trabajos del Municipio de Portoviejo. Hasta el mediodía de este jueves, no tenían un diagnóstico de la magnitud del daño, ni el tiempo que les tomaría reparar la tubería.
“Para eso, primero tenemos que tener una evaluación. Para nosotros cómo empresa de agua, es importante hacerlo en el menor tiempo posible”, señaló García.
Agregó que el daño deja al 20 % de la población de Manta con problemas en la distribución de agua potable, principalmente la zona alta de la parroquia Eloy Alfaro, que se abastece directamente del acueducto de Caza Lagarto.