La comunidad Potrerillo vive bajo alerta de evacuación por un deslizamiento activo que amenaza a más de 50 familias. Esta comunidad, ubicada a 1,5 kilómetros del centro de Calderón, la tierra de las montañas presenta grietas y hundimientos. Algunas familias viven con el temor de que el próximo invierno traiga una desgracia. Otros, en cambio, se encomiendan a Dios para que no ocurra nada.

José Zamora, de 69 años, asegura que nunca había visto un fenómeno similar. Él explica que la loma empezó a agrietarse, que luego se fue hundiendo hasta convertirse en una franja que recorre la montaña. En su terreno, incluso un árbol de algarrobo se cayó producto del hundimiento de la tierra.

"En este invierno no sabemos qué irá a pasar", expresa Zamora con preocupación, pues señala que no solo es una colina afectada, sino una línea en forma circular que avanza hacia otras montañas. De hecho, Zamora es una de las personas que ha escuchado los sonidos extraños que provienen de la tierra, pero asegura que en los últimos días eso no ha ocurrido.

El riesgo, la tierra y el apego al hogar

Las autoridades ya informaron a Zamora que deberá evacuar, pero no está dispuesto a abandonar su casa en la que ha vivido toda su vida. Esto, porque tiene animales y plantaciones de maíz y yuca que son el sustento de su hogar. "Queremos que nos ayuden para que no pase nada grave", expresa.

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José Zamora, asegura que el hundimiento de la tierra se ve en varias montañas, incluida las que están detrás de él.

Esperanza Ibarra vive a unos 300 metros de las montañas y afirma que en las últimas semanas tampoco ha escuchado los ruidos extraños de la montaña. En su terreno no hay deslizamientos ni hundimientos de tierra, pero ya recibió indicaciones sobre dónde acudir en una emergencia.

El punto considerado como albergue es la casa comunal, pero Ibarra considera que todas las familias de la comunidad no entrarán en ese espacio. Sin embargo, menciona que en caso de una emergencia está dispuesta a evacuar. “Yo no me voy a morir enterrada”, señala Ibarra, quien confía en Dios de que no ocurrirá una desgracia en su comunidad.

El COE Parroquial y la alerta

El COE Parroquial aprobó un Plan de Evacuación por el deslizamiento activo. Se informó que técnicos del Municipio de Portoviejo han identificado un ojo de agua que no había sido considerado anteriormente, lo que elevó el nivel de riesgo. Este hallazgo exige monitoreos permanentes y medidas preventivas.

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Maquinarias del Municipio de Portoviejo y de la Prefectura de Manabí, construyen terrazas en la zona afectada.

La comunidad se encuentra en alerta naranja desde octubre. Las autoridades han delimitado el polígono de amenaza, identificado viviendas en riesgo, definido rutas de evacuación y establecido como zona segura la Casa Comunal de Potrerillo. Este viernes 14 de noviembre, estaba previsto un simulacro de evacuación, pero según los habitantes, no tuvo acogida y ninguna autoridad llegó al punto de encuentro.

Según datos de la Dirección de Riesgo y Sostenibilidad Ambiental del municipio, son más de 50 familias que viven en esta comunidad. Tras la declaratoria de la alerta naranja, maquinarias del Municipio de Portoviejo y de la Prefectura de Manabí continúan construyendo terrazas para estabilizar el terreno y reducir la posibilidad de deslaves.