El alto precio de insumos no detiene a los artesanos de Portoviejo, que ya elaboran los monigotes del fin de año. En las parroquias San Pablo y Picoazá los muñecos están siendo secados bajo el sol.

José Palma, artesano de la parroquia San Pablo, explica que el incremento en los costos de los materiales ha golpeado el oficio. “Antes nos regalaban los papeles y el engrudo, ahora todo se compra, y está más caro”, dice mientras revisa los acabados de sus figuras.

Pese a las dificultades, la producción no se detiene. “Ya estamos en la etapa de sellado y terminación; al 15 de diciembre tendremos todo pintado y listo para vender desde el 20 de diciembre en adelante”, añade Palma.

Los nuevos protagonistas de fin de año

Los personajes clásicos nunca faltan y este año los monigotes de Capibara y Stitch son los más solicitados. “Los más entusiasmados son los niños, ellos quieren los personajes de moda”, comenta Palma.

En la parroquia Picoazá, el artesano David Palma también se alista para la venta de monigotes, a un poco más de un mes para que se termine el 2025. Palma dice que tiene otro trabajo, pero colabora con sus hijos en la elaboración de las figuras. “Esto es un negocio familiar que tenemos hace seis años, hacemos pocos por falta de tiempo y presupuesto”, explica.

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Los monigotes están siendo pintados para ponerlos a secar y que estén listos el próximo mes.

Este vez, prevén vender los monigotes desde los $ 5 hasta 70 dólares, igual que a años anteriores. Según Palma, las ventas la iniciarán desde el 24 de diciembre. Ellos participarán en la feria del exaeropuerto y en puntos barriales. “La gente empieza a comprar desde Navidad, y esos días todo se mueve”, comenta con optimismo.

Tres décadas moldeando la tradición

John Cedeño lleva más de 30 años elaborando monigotes junto a sus hermanos. Aprendió el oficio de una tía en Pedernales y hoy mantiene una herencia familiar que mezcla arte popular con tradición manabita. “Empezamos jugando y seguimos porque esto es arte popular, no solo negocio”, recuerda.

En su taller elabora figuras de Capibara, El Chavo del 8, perritos y personajes clásicos, con precios que van de 4 a 15 dólares. “Buscamos mantener los precios accesibles, aunque los materiales suben cada año”, dice. Cedeño también destaca que el clima influye en la producción: “Con sol se secan rápido, pero si llueve se retrasa todo”, dice.

Además, solicitó al Municipio de Portoviejo revisar los costos que se cobrarán por cada puesto en la feria y que sea accesibles. “Los costos de los puestos son muy altos y eso nos golpea. Ojalá sean más equitativos”, precisa.