El programa solidario Rostros Felices , impulsado por el Club Rotario de Portoviejo , desarrolló una jornada de evaluaciones médicas en la capital manabita con el objetivo de seleccionar a los niños y niñas que accederán a cirugías reconstructivas gratuitas.

La actividad convocó a cientos de familias que buscaban una oportunidad de atención especializada para tratar malformaciones congénitas y secuelas severas que requieren intervención quirúrgica.

Desde primeras horas, los padres llegaron acompañados de sus hijos para ingresar al proceso de valoración clínica, encabezado por el médico cirujano Jorge Palacios , especialista que ha participado en esta iniciativa durante varios años.

Palacios explicó que el objetivo de la jornada fue identificar a los pacientes que podrán ser intervenidos en la campaña quirúrgica programada para el 28 y 29 de noviembre. Para esta edición, el Hospital Verdi Cevallos Balda puso a disposición dos quirófanos, lo que permitirá realizar un número limitado pero significativo de procedimientos infantiles.

La iniciativa busca priorizar los casos más urgentes y mejorar las condiciones de vida de quienes enfrentan dificultades funcionales o estéticas derivadas de su nacimiento.

Las familias que acudieron procedían no solo de Portoviejo, sino también de cantones como Jipijapa, Pedernales y varias comunidades rurales. La capacidad de convocatoria demostró la demanda existente por este tipo de atención, especialmente para quienes no pueden costear intervenciones quirúrgicas complejas en centros privados.

Capacidad quirúrgica y planificación médica

De acuerdo con los organizadores, el equipo está en condiciones de realizar ocho cirugías por día gracias a los dos quirófanos habilitados. Esta planificación permitirá completar 16 operaciones durante los dos días previstos.

Aunque la jornada reunió a aproximadamente 500 pacientes, solo una parte podrá acceder a las intervenciones de esta campaña debido a la capacidad quirúrgica disponible. Sin embargo, el programa mantiene brigadas periódicas , lo que permitirá que quienes no ingresen en esta ocasión tengan la opción de ser considerados en futuras fases.

Uno de los aspectos resaltados por Palacios fue la presencia de niños de diversas edades , incluidos recién nacidos. Sin embargo, recordó que los procedimientos reconstructivos solo pueden realizarse a partir de los tres meses de vida, siempre que el menor cumpla con condiciones específicas de salud y peso.

Causas frecuentes y tipo de condiciones atendidas

Durante la jornada, los organizadores explicaron que muchas de las malformaciones congénitas que atienden suelen estar relacionadas con factores ambientales. Entre ellos destacan la exposición de los padres a pesticidas agrícolas. Aunque no todos los casos tienen el mismo origen, la incidencia en zonas rurales de la provincia se mantiene como un indicador relevante para los equipos médicos.

El programa busca no solo mejorar la apariencia física, sino también facilitar la integración social y el desarrollo funcional de los pacientes.

La jornada permitió además que los profesionales actualizaran historiales médicos de niños que ya habían sido atendidos. Esto, según se dijo, ayuda a planificar nuevas intervenciones o dar seguimiento a procedimientos previos.

Testimonios de familias que buscan una oportunidad

Entre las madres que acudieron estuvo Andrea Párraga, quien llevó nuevamente a su hijo de dos años y siete meses para una evaluación. El menor no ha recibido una intervención en campañas anteriores debido a factores como la edad y el peso. Aun así, la familia sigue asistiendo con la esperanza de que pronto pueda acceder al procedimiento.

Otra madre, Katiuska Pacheco, viajó desde la parroquia Calderón de Portoviejo. Contó que su hijo nació con fisuras faciales y que ya fue atendido por el programa en distintas etapas de su vida.

Esperaba en esta jornada una valoración que permitiera definir si podrá agendarse una nueva intervención, ya sea antes de que finalice el año o durante la brigada prevista para abril de 2026. Para asegurar su lugar, la madre llegó desde la madrugada.

Las historias reflejan el impacto social de esta labor y la confianza de las familias en un programa que ha transformado la vida de numerosos niños en Manabí. Rostros Felices cierra así su última campaña del año, reafirmando su compromiso con quienes necesitan atención médica especializada y gratuita, destacó Palacios.