La Dirección Municipal de Proyectos de Portoviejo anunció que la intervención del puente metálico de la parroquia Picoazá se elevará nuevamente al portal de Compras Públicas en el segundo semestre de este año. Esta decisión surge tras la cancelación de un contrato previo en noviembre del año pasado, cuando comerciantes locales solicitaron la suspensión de los trabajos para no afectar las ventas de fin de año. El objetivo de la nueva obra es corregir fallas estructurales en las placas metálicas que comprometen la seguridad vial y generan molestias sonoras en la zona.

Foto embed
El puente metálico de acceso a Picoazá se construyó en 1982.

Antecedentes y estado de la infraestructura

El viaducto, construido originalmente en 1982, es una arteria vital para el ingreso a la parroquia. Aunque recibió mantenimiento en el año 2016 y el Gobierno Provincial de Manabí (GPM) gestionó el cambio de algunas piezas en 2023, el deterioro persiste. Un informe técnico emitido el 13 de noviembre de 2023 por el especialista estructural Cristhian Cervantes advirtió que 16 placas metálicas se encuentran levantadas, una condición que se agrava progresivamente debido al tráfico pesado y las vibraciones constantes de los vehículos.

Para los usuarios frecuentes, como el gremio de taxistas, la situación actual representa un riesgo inminente. Gabriel Posligua, conductor profesional, señaló que el deterioro de las placas no solo genera una contaminación acústica significativa, sino que existe el temor de que las piezas se desprendan totalmente, provocando accidentes de tránsito. La necesidad de una reparación técnica profunda es compartida por la comunidad, que ahora ve con mejores ojos el cierre temporal de la vía durante meses de baja actividad comercial.

Proceso administrativo y rescisión contractual

El proyecto de rehabilitación ya contaba con un contratista adjudicado y un anticipo entregado el año anterior. No obstante, Alexis Nicola, director municipal de Proyectos, explicó que se procedió a la rescisión del contrato por mutuo acuerdo para atender las demandas del sector comercial, que temía pérdidas económicas durante la temporada navideña. Esta acción administrativa implicó que el contratista, quien ya había cancelado las garantías correspondientes, detuviera el inicio de las faenas programadas.

De cara a la nueva planificación, el municipio se encuentra en una fase de actualización de presupuesto y rediseño del proyecto. Este paso es indispensable antes de reingresar el proceso al portal de Compras Públicas.

La administración busca asegurar que los costos reflejen los valores actuales del mercado y que la intervención resuelva de manera definitiva los problemas de nivelación en la superficie de rodadura metálica del puente.

Perspectivas económicas y sociales

Comerciantes de la parroquia Picoazá coinciden en que el periodo actual es el más adecuado para la ejecución de las obras. Al existir una menor actividad comercial en comparación con el cierre de año, el impacto de un cierre total o parcial del viaducto sería mínimo para los almacenes locales. "Me parece el tiempo apropiado para arreglar el puente", comentó un propietario bajo reserva, destacando que la conectividad segura es fundamental para el crecimiento económico a largo plazo de la parroquia.

La obra no solo busca la mejora estética, sino la integridad de la infraestructura que conecta a Portoviejo con uno de sus puntos de mayor intercambio comercial popular. Se espera que, una vez adjudicado el contrato en el segundo semestre, los trabajos incluyan la fijación técnica de las placas y el refuerzo de la estructura base para prolongar la vida útil del puente por varias décadas más, cumpliendo con los estándares de seguridad vigentes.