El aporte del 0,3% que acompaña al impuesto de alcabalas genera dudas entre quienes desconocen su origen y destino. El aporte no es nuevo, pero muchos ciudadanos desconocen su existencia.
El abogado Joselo Mera Quintanilla, agente inmobiliario, explica que esta contribución tiene un sustento legal. Señala que las alcabalas son un impuesto municipal que se paga al transferir un bien inmueble.
Este tributo recae siempre sobre quien compra la propiedad y se calcula sobre el avalúo municipal. Su porcentaje es definido por las ordenanzas aprobadas por cada Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD).
En Portoviejo y en otros cantones de Manabí, además del impuesto regular, existe un valor adicional dirigido a la Junta de Beneficencia. "La persona que compra el bien, muchas veces no sabe de esto, porque en el municipio le dan el valor a cancelar y lo que hace es pagar", señaló Mera Quintanilla.
Un aporte respaldado por una norma nacional
La existencia del aporte del 0,3 % está amparada en el Decreto Supremo No. 900, publicado en el Registro Oficial No. 593, el 27 de mayo de 1946. Esta normativa establece que los GAD municipales de Manabí, Guayas y El Oro deben recaudar un porcentaje adicional de 0,3 % sobre el impuesto de alcabalas y transferirlo a la Junta de Beneficencia de Guayaquil.
Por ejemplo, si una propiedad es vendida en 60.000 dólares, el comprador debe pagar 600 dólares por las alcabalas (1 %). A ello, se sumará 180 dólares que va directamente a la Junta de Beneficencia (0,3 %).
La disposición se mantiene vigente y es aplicada por varios municipios mediante ordenanzas, apoyadas también en el marco normativo del COOTAD, que regula la potestad tributaria municipal. Mera recalca los GAD pueden destinar un porcentaje de este impuesto y las tasas varían.
El Diario solicitó una entrevista con Mayra Vinces, directora de Planificación para el Desarrollo del Municipio de Portoviejo para tratar el tema, pero no concedió la entrevista.
¿Por qué este aporte genera debate en Manabí?
Algunos ciudadanos consideran el aporte como un mecanismo centralista, porque no se aplica en todas las provincias. Otros, en cambio, consideran un beneficio porque muchas personas de Manabí, son atendidos en los hospitales de la Junta de Beneficencia.
El debate surge porque la institución opera en Guayaquil, pero recibe aportes de provincias donde no tiene infraestructura hospitalaria directa. La Junta de Beneficencia de Guayaquil, cuenta con una red de cuatro hospitales especializados: Hospital Luis Vernaza, el de Niños Dr. Roberto Gilbert, el Instituto de Neurociencias y el Hospital Alfredo G. Paulson.
Estos cuatro hospitales brindan más de cinco millones de atenciones al año. Pese a que no existen con cifras a detalles por provincias, se calcula que un gran número de los pacientes que atienden son procedentes de Manabí.