La alerta de tsunami ahuyentó a los pocos turistas que habían llegado a la playa de Crucita. La mañana de este miércoles 30 de julio del 2025, la mayoría de los negocios lucieron cerrados.

Gabriel Cevallos, dijo que no pudieron abrir el restaurante de su madre porque el malecón estaba vacío, sin turistas, debido a la alerta de tsunami. "No pudimos trabajar porque las pocas personas que habían, salieron huyendo", comentó.

Esto ocurrió desde la tarde del martes 29 de julio que inició la alerta. Cevallos indicó que recibieron varios turistas que habían llegado de la Sierra, pero tras la alerta de tsunami se marcharon y la playa de Crucita quedó vacía. "Esto nos perjudica mucho", lamentó Cevallos, quien espera que este fin de semana lleguen más visitantes, pues el mar en esta parroquia, ha estado calmado.

Algunos negocios abrieron a medias

Por la ausencia de turistas, los ingresos de los dueños de los negocios se redujeron a cero, pero también hubo quienes atendieron a "media llave". Carmen Mendoza, del restaurante "la caída del sol", decidió abrir su local porque debía entregar varios pedidos de almuerzo para unos trabajadores, pero no tuvo venta de comida para turistas.

Dijo que si bien el mar estaba calmado y no causó daños, en cuanto a las ventas sí dejó sus afectaciones económicas, aunque no fue mayor por ser día de semana. "Las personas no han salido", comentó Mendoza.

Foto embed
Personal del Municipio de Portoviejo retiraron a las personas que se bañaban en la playa de Crucita.

La mayoría de hosterías, hoteles, bares y más negocios que se encuentran a lo largo del malecón de Crucita, permanecieron cerrados durante la mañana. Algunos, empezaron a abrir sus puertas pasado el mediodía que se redujo la alerta de tsunami.

Las calles transversales que unen con el malecón que fueron cerradas en la mañana, volvieron a ser habilitadas.

El malecón estuvo cerrado por la alerta de tsunami

Diana Castro, presidenta del GAD Parroquial de Crucita, dijo que desde la noche del martes empezaron a emitir las alertas a pescadores, unidades educativas y Centro de Desarrollo Infantil ( CDI) para que no atendieran.

De hecho, Castro indicó que hubo personas de Crucita que dejaron sus casas desde la noche del martes y se trasladaron donde sus familiares, en Portoviejo. Esto, porque se especuló sobre la llegada de un tsunami. "Se creó un pánico, pero la mayoría de las personas tomó sus precauciones", mencionó.

Omer Vera, por ejemplo, dijo que tomó las cosas con calma, porque no es la primera vez que ocurre una alerta de este tipo y en Crucita no se han visto afectados. Sin embargo, dijo que tomó sus precauciones y dejó lista una mochila de emergencia, en caso que le tocara evacuar.

Las olas no llegaron ni a un metro

En Crucita, se instaló el Puesto de Mando Unificado (PMU), con personal de varias direcciones del Municipio de Portoviejo, junto con Cuerpo de Bomberos, Policía Nacional, Fuerzas Armadas y otras instituciones del Estado, que estuvieron alertas ante cualquier emergencia.

Foto embed
Algunos turistas que habían llegado a Crucita, se retiraron tras la alerta de tsunami.

Roberto Briones, director de Riesgos y Sostenibilidad Ambiental del municipio, informó que tuvieron que retirar a más de 50 personas que se encontraban bañando en la playa, por precaución. Recalcó que con las banderas color rojo advirtieron el peligro a las personas por la alerta que se generó en toda la costa ecuatoriana.

La alerta de tsunami fue cancelada por el INOCAR a las 14h10 de este miércoles 30 de julio, tras el análisis y el monitoreo del océano Pacífico. En Crucita, las olas no alcanzaron el metro de altura.