En Ecuador y a nivel mundial, organismos pediátricos como la Academia Americana de Pediatría (AAP), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) destacan la importancia de monitorear los hitos del desarrollo infantil durante los primeros cinco años de vida. Estas etapas permiten identificar retrasos y actuar a tiempo mediante evaluaciones médicas y terapias tempranas.
Hitos del desarrollo infantil por etapas
Según la AAP y la OMS, los hitos se clasifican en cinco áreas: motor grueso, motor fino, lenguaje, cognitivo y socioemocional. En los primeros meses, un bebé debería levantar la cabeza y sonreír socialmente. Entre los 7 y 9 meses se espera que se siente sin apoyo, gatee y balbucee sonidos repetidos.
Al cumplir el primer año, un niño puede dar pasos con ayuda, decir una o dos palabras claras y señalar objetos. Entre los 2 y 3 años debe ser capaz de formar frases cortas, correr, saltar y participar en juegos simbólicos. A los 5 años, los hitos incluyen hablar con claridad, contar hasta diez, dibujar figuras humanas y controlar mejor sus emociones.
Especialistas advierten que cada niño progresa a su propio ritmo, pero recomiendan observar patrones consistentes y consultar con un pediatra en caso de dudas.
Señales de alarma y factores de riesgo
La OMS recomienda chequeos pediátricos periódicos en los primeros tres años. Entre las señales de alerta destacan:
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0-6 meses: ausencia de sonrisa, balbuceo o falta de respuesta a sonidos.
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7-12 meses: no sentarse sin apoyo ni decir sonidos básicos.
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1-2 años: no caminar solo a los 18 meses ni usar palabras sencillas.
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2-3 años: no combinar palabras ni seguir instrucciones simples.
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3-5 años: dificultades persistentes en el habla, aislamiento social o problemas de coordinación fina.
Factores como prematurez, bajo peso al nacer, exposición a toxinas o infecciones tempranas aumentan el riesgo de retrasos. En Ecuador, el Ministerio de Salud Pública (MSP) y el MIES cuentan con programas como Crianza Feliz para apoyo y detección temprana.
Recomendaciones de especialistas
Los pediatras coinciden en que la estimulación temprana es esencial. Recomiendan leer libros, cantar, fomentar el juego libre y limitar pantallas a menos de una hora diaria después de los 2 años. También destacan la importancia de mantener rutinas de sueño, alimentación y juego, además de cumplir el calendario de vacunación y asistir a chequeos regulares.
La intervención temprana puede incluir terapia ocupacional, de lenguaje o psicomotricidad. La AAP estima que entre 15% y 20% de los niños presentan retrasos leves, mientras que solo un 1-2% desarrolla condiciones graves como autismo o parálisis cerebral.
En Ecuador, hospitales pediátricos y centros especializados ofrecen servicios gratuitos de diagnóstico y terapia, así como fundaciones privadas que apoyan a familias en proceso de estimulación temprana.