Se han dado datos que ameritan el mayor cuidado y atención de la ciudadanía.

Uno se refiere, según diario La Hora, a la necesidad de obtener USD 16.055 millones para el financiamiento del Presupuesto General del Estado y cumplir obligaciones relativas al pago de la deuda pública externa en el año 2026. Se ha difundido que dicho presupuesto, con un déficit reconocido de solo USD 5.441 millones, superará los USD 46.000 millones. Acota el Ec. Jaime Carrera que el mismo posee “ingresos inventados”. Algo muy grave y que debe transparentarse.

Existe mucha información opaca, inexacta o dudosa. Falta transparencia y sinceridad en la difusión y sustento de los datos oficiales. Se deduce que hay ocultamiento. ¿Cuál es el monto exacto de lo que se debe y el origen de esta deuda pública? ¿Quiénes son sus beneficiarios reales? ¿Se han superado USD 88.000 o 90.000 millones de los créditos a pagar? ¿En qué se utilizaron o gastaron esos créditos? Sería interesante conocer qué porcentaje de lo pedido se utilizó en cubrir amortizaciones e intereses, que sirven para revalorizar los papeles de la deuda, parte de los cuales —se ha indicado— está en manos de personas que antes administraron el sector financiero del Estado.

Cabe preguntar: ¿se cumple o no con el artículo 290, numeral 3, de la Constitución, que determina que el endeudamiento público financiará exclusivamente programas y proyectos de inversión para infraestructura o que tengan capacidad financiera de pago, y que solo se podrá refinanciar deuda pública externa si las nuevas condiciones son más beneficiosas para el Estado? Debe agregarse, además, un dato oficial trascendental: aparte de lo anterior, la deuda del Estado con el IESS y el Biess, a mayo de 2025, llegó a la suma de USD 27.389 millones (El Universo, 28 de junio de 2025, p. 8). Habría que sumarlo.

De este monto, la cantidad de deuda incrementada con la seguridad social durante el actual gobierno fue de USD 17.238 millones. ¿En qué se utilizó —con información cierta y precisa— este monto que corresponde al 20,6 % de los ingresos acumulados de trabajadores y jubilados? Estamos hablando de cantidades colosales. El asunto no queda allí. Encima de llevarse o incrementar la deuda con el IESS y el Biess, el régimen expidió la Ley de Fortalecimiento y Sostenibilidad Crediticia para que el Biess pueda endeudarse “con entidades financieras nacionales o extranjeras”, garantizando dichos nuevos créditos con sus activos, propiedad de los mismos afiliados y jubilados. De lo que se aprecia, necesitan mucho más dinero, y por ello ahora pretenden endeudar e hipotecar al Biess como antes nunca sucedió.

sbolivarecuador@yahoo.es