Cada año, el Día Mundial de los Cuidados Paliativos se celebra el segundo sábado de octubre y sirve como un recordatorio de que el sufrimiento humano no puede ser ignorado.
En 2025, el lema es “Cumplir la promesa: acceso universal a los cuidados paliativos”. Se invita a reflexionar sobre el derecho de todas las personas a recibir atención que aligere no solo el dolor físico, sino también el sufrimiento emocional, social y espiritual.
En diálogo con la Dra. Jennifer Baque Hidalgo, especialista en cuidados paliativos del Hospital de Especialidades de Portoviejo: “Los cuidados paliativos son un enfoque integral para mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias, no solo un conjunto de servicios médicos para enfermedades graves”. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), estos cuidados se centran en aliviar el sufrimiento físico y abordar problemas psicológicos y espirituales. Este enfoque se fundamenta en el respeto por la dignidad humana y la necesidad de atender tanto el cuerpo como la mente y el alma.
A pesar de su importancia, el acceso a cuidados paliativos es limitado en todo el mundo. La Alianza Mundial de Hospicios y Cuidados Paliativos (WHPCA) señala que más de 60 millones de personas necesitan estos servicios, pero solo el 12% tiene acceso. Cada año, aproximadamente 18 millones de personas mueren sufriendo por la falta de estos cuidados, lo que representa una tragedia silenciosa en países de diversos ingresos.
La falta de conocimiento sobre la importancia de estos cuidados contribuye a la crisis. Para una verdadera efectividad, deben integrarse en todos los niveles del sistema de salud y ser accesibles para todos los pacientes, sin importar su situación. Se requiere que la sociedad reconozca que los cuidados paliativos son una necesidad básica, no un lujo.
En Ecuador, solo un 3% de los pacientes que requieren cuidados paliativos tienen acceso a ellos. En 2020, miles de personas fallecieron por condiciones que podrían aliviarse con un enfoque paliativo adecuado. La reciente aprobación de la Ley Orgánica de Cuidados Paliativos en octubre de 2024 es un avance importante para garantizar el acceso a estos cuidados y reconocer el derecho de morir con dignidad.
Sin embargo, la implementación de esta ley requiere un compromiso político serio y de una educación sobre la importancia de los cuidados paliativos desde el diagnóstico de enfermedades avanzadas. Por lo tanto, el acceso universal a estos cuidados debe ser un derecho humano garantizado para todos.