Hace años en una reseña histórica titulé “A los 9 días llegó la independencia”, haciendo referencia al tiempo que demoró en llegar la carta que envió José Joaquín de Olmedo para confirmar la independencia de Portoviejo. Esa carta permitió crear bases para conseguir la autonomía de la ciudad.
Mucha agua fluyó por el río Portoviejo para que la capital manabita se desarrollara. Esta ciudad ayer recordó 205 años de independencia política, en algunos aspectos creció y en otros está aún caminando lenta.
Portoviejo a lo largo de su historia enfrentó desastres naturales y ha tenido sube y bajas en su desarrollo. Y gracias a la fortaleza de su gente ha salido de diferentes crisis.
Actualmente es una ciudad en progreso. Nuevas obras prestan su servicio y hay proyectos avanzando, todo lo que sume a su progreso será bienvenido por la comunidad. Anualmente se realizan eventos culturales, sociales y científicos que ponen a la capital manabita en la palestra.
Tanto la obra pública como privada llegan a sumar, tal es el caso del hotel Oro Verde, el Centro Forense (que tanta falta hacía), Plan Triple AAA, se prevé la construcción de la estación de bomberos de Picoazá, ya se trabaja en la Plaza San Gregorio y se espera el inicio de la construcción del denominado centro comercial más grande de Manabí, así como nuevas calles que atravesarán Villanueva.
Esto es positivo, por otro lado, está la necesidad de más obra pública en las ciudadelas pequeñas o “escondidas” donde no hay tanta circulación, pero sí una comunidad que también paga sus impuestos. Estas necesitan calles pavimentadas, señalizadas, que mejoren la movilidad. No olvidemos que barrios y ciudadelas se edificaron sin planificación y aún se ven las consecuencias. Eso no debe volver a pasar.
La ciudad y el cantón también la forjan sus habitantes quienes deben pagar sus impuestos, deben ser respetuosos con las normas y leyes, que aprendan a reciclar, a manejar, que no atenten contra las infraestructuras; el desarrollo es una tarea compartida. No solo debemos quejarnos, debemos presentar propuestas para mejorar como comunidad.
Amo mi tierra y quiero que sea mejor para vivir, para eso falta seguridad, accesibilidad, mejor movilidad, conectividad, y cumplir las normas internacionales de áreas verdes por habitantes. Obviamente la salud y educación pública tienen que ser de excelencia y hay mucho por trabajar.
@AndreaLimongiS