La regla 30/40 es un criterio financiero utilizado por entidades y especialistas para medir cuánto puede endeudarse una persona o familia sin afectar su historial crediticio. Se aplica a quienes usan créditos de consumo o tarjetas, está vigente en la evaluación financiera actual, se utiliza en el sistema bancario y cooperativo, y es clave porque ayuda a proteger el puntaje en el buró de crédito.
Qué es la regla 30/40 y por qué importa
La economista María Dolores Hernández explica que la regla 30/40 establece dos límites básicos para el endeudamiento responsable. El primero indica que las cuotas mensuales de deudas no deben superar el 30 % del ingreso mensual. El segundo señala que el total de obligaciones financieras no debe exceder el 40 % de los ingresos cuando se consideran todos los compromisos de pago.
Este criterio no es una ley, pero sí una referencia ampliamente utilizada por bancos, cooperativas y analistas de riesgo al evaluar solicitudes de crédito. "Su cumplimiento reduce la probabilidad de mora y protege el buró de crédito, que registra el comportamiento de pago de cada persona", manifiesta.
Cómo se calcula el límite del 30 %
El 30 % se refiere al monto máximo recomendado para el pago mensual de créditos. Por ejemplo, si una persona recibe USD 600 al mes, el valor total de sus cuotas no debería superar los USD 180. En ese cálculo se incluyen créditos personales, vehículos y tarjetas de crédito.
Cuando las cuotas superan ese porcentaje, aumenta el riesgo de atrasos. La mora, incluso de pocos días, impacta de forma negativa en el puntaje crediticio, especialmente si se repite o se prolonga en el tiempo, dice.
El 40 % y el nivel total de endeudamiento
El segundo componente de la regla evalúa el endeudamiento total, no solo las cuotas. El 40 % del ingreso es el umbral máximo recomendado para compromisos financieros. Superar ese límite indica sobreendeudamiento, una de las principales causas de deterioro del historial crediticio.
Las entidades reportan al buró no solo los atrasos, sino también el nivel de endeudamiento. "Un alto volumen de deuda activa, aunque esté al día, puede afectar la calificación de riesgo y limitar el acceso a nuevos créditos", dice Hernández.
Relación directa con el buró de crédito
El buró de crédito analiza varios factores: puntualidad en pagos, número de obligaciones, uso de tarjetas y nivel de endeudamiento. La regla 30/40 ayuda a mantener estos indicadores en rangos considerados saludables.
"Cuando una persona respeta estos límites, reduce la presión sobre su presupuesto y aumenta la probabilidad de cumplir con sus pagos", explica Hernández. Con el tiempo, ese comportamiento se refleja en un historial crediticio estable y en mejores condiciones financieras.
Qué ocurre cuando se rompe la regla
Superar de forma constante los límites de la regla 30/40 suele derivar en atrasos, pagos mínimos prolongados o reestructuraciones. Estos eventos quedan registrados y afectan el puntaje. En casos de mora prolongada, el impacto puede mantenerse durante meses o años, incluso después de cancelar la deuda.
Por esta razón, Hernández recomienda revisar periódicamente el presupuesto familiar y ajustar gastos antes de asumir nuevos créditos.
Una herramienta para la economía familiar
La regla 30/40 funciona como un indicador preventivo para la economía familiar. Permite evaluar si un nuevo crédito es viable y ayuda a priorizar pagos sin comprometer necesidades básicas. Además, facilita la planificación financiera en contextos de ingresos variables.
Mantener el endeudamiento dentro de estos márgenes no garantiza automáticamente un puntaje alto, pero sí reduce los factores de riesgo que afectan al buró de crédito.